SUPERFICIES HIDROFÓBICAS

El término hidrofobia proviene del griego, donde se combinan las palabras hydrós (agua), y fobos (horror). En el contexto fisicoquímico, el término se aplica a aquellas sustancias que son aparentemente repelidas por el agua (en realidad, no hay fuerza de repulsión sino una ausencia de atracción) o que no se pueden mezclar con ella.

El aerogel es una sustancia hidrofóbica, uno de los materiales más ligeros que existen y uno de los materiales ignífugos mejores que hay (tanto que se usaba en las placas de los transbordadores espaciales para protegerlos para la reentrada). Es una sustancia similar al gel, en el cual el componente líquido es cambiado por un gas, obteniendo como resultado un sólido de muy baja densidad con ciertas propiedades muy sorprendentes, como su enorme capacidad de aislante térmico y su propiedad de ser hidrofóbico.

Está generalmente compuesto por un 90,5% a un 99,8% de aire. Fue creada como resultado de una apuesta sobre quién podría reemplazar el líquido de un tarro de mermelada por gas sin que el volumen de este disminuyera.

El aerogel tiene varias aplicaciones comerciales, aunque principalmente como aislante térmico ultraligero para estructuras aéreas. El aerogel también puede servir como parachoques en automóviles, pues amortigua los golpes en un 89% de intensidad.

Las otras superficies las hemos tratado con un producto llamado Ultra Ever Dry, que se aplica a modo de recubrimiento en dos capas, y que vuelve a la superficies completamente hidrofóbicas.