Las ya no todopoderosas networks
Desde los años 50, tres grandes networks ocupan gran parte del mercado televisivo en Estado Unidos. ABC, CBS y NBC han sido los tres gigantes de la televisión, que además extendían sus mercados a radio y otros medios de explotación. El monopolio se rompió en 1986, con la irrupción de FOX. Un hecho que cambió la televisión en abierto del país para siempre.

A las cuatro grandes cadenas se unió en 1995 WB televisión ('Las Chicas Gilmore' y 'Buffy'), procedente del gran estudio cinematográfico Warner Bros. Ese mismo año también se lanzó al mercado UPN ('Veronica Mars'), otra mini network que quería tener su parte del pastel televisivo. Ante el fracaso continuo de sus proyectos las dos cadenas se fusionaron en 2006, y así nació la network que hoy conocemos como The CW ('Smallville').

En la actualidad el tipo de series que producen las networks son productos para el gran público, y aunque algunas tienen una calidad muy notable, son políticamente correctas y raras veces incluyen en sus historias violencia o sexo explícito. 

Pertenecen a las networks series como 'Lost', 'Mujeres Desesperadas', 'Anatomía de Grey' (ABC), 'Dos Hombres y Medio', 'The Big Bang Theory' (CBS), 'The Office' (NBC), 'Glee' (FOX) o 'Gossip Girl' (The CW).

En España, el equivalente a las networks serían Antena 3, Telecinco, La Sexta y Cuatro. Esto quiere decir que son cadenas que se financian con la publicidad. Por lo tanto, la audiencia marca el futuro de las series semana a semana. El mínimo que se suele conceder para la supervivencia son diez millones de espectadores para las que se emiten a las nueve de la noche y 3 puntos de rating, cifras que bajan sensiblemente para The CW, un canal minoritario.

Al margen de la 'midseason', las networks estructuran su parrilla en torno a temporadas largas, de 22 a 24 capítulos, que comienzan a finales de septiembre y terminan en mayo. De ahí los interminables parones de varias semanas que sufren las series y que desesperan a sus seguidores.

El gran poder de las networks está fuertemente amenazado por el cable, que es quién realmente produce las series más arriesgadas y mejor valoradas por la crítica. Pero hay que tener en cuenta que en los canales de cable también hay diferentes grupos.

El cable como modelo de referencia
Las cadenas de cable, al contario que las networks, se financian con la cuota de los abonados. Hay dos grandes grupos: las cadenas premium, que no tienen publicidad y las cadenas de cable básico, que combinan su financiación con publicidad y una pequeña cuota de los abonados.

En el grupo de las cadenas premium están HBO, televisión de referencia en todo el mundo, Showtime y Starz, entre otras. En esta categoría se han producido las mejores series de televisión de las últimas décadas como 'The Sopranos', 'A dos metros bajo tierra', 'The Wire' (HBO), 'Dexter', 'Weeds' (Showtime) o 'Los Pilares de la Tierra' (Startz).

Por su parte las cadenas de cable básico más conocidas son AMC, FX, TNT o USA Network. Aunque antes en el cable básico no había apenas programación original y se limitaban a la retransmisión de eventos deportivos y repeticiones, series como 'Mad Men', 'Breaking Bad' (AMC), 'Damages' (FX), o 'The Closer' (TNT), han replanteado todo el mercado de las series en Estados Unidos.

Por norma, el cable emite temporadas de 12 ó 13 episodios. Además, salvo algún festivo nacional, las series se emiten sin parones semanales y la audiencia es un aspecto secundario que no decide la noche a la mañana si una serie se cancela o no.

Las cadenas de cable, libres de la normativa que regula los contenidos en los medios de comunicación en Estados Unidos, incluyen series con lenguaje sexual explícito, desnudos, violencia, y personajes de dudosa moralidad que jamás tendrían cabida en las cadenas en abierto.

En nuestro país, salvando las distancias, el equivalente al cable premium podría ser Canal +, que ha emitido recientemente series de calidad como 'Crematorio' o '¿Qué fue de Jorge Sanz?', que se escapan del modelo del resto de cadenas. 

Una vez que se entiende el modelo que televisivo de Estados Unidos se comprende por qué una serie está en un canal y no en otro. En España desde hace varios años asistimos a una apertura del mercado que traerá cada vez series más interesantes y arriesgadas. Sólo es cuestión de tiempo.