LA CLAVE ES LA CONSTANCIA
Volver a entrenar tras las vacaciones: rutina de 3 días para activar el cuerpo
Cómo activar el cuerpo de forma progresiva tras las vacaciones gracias a esta rutina de 3 días ideada para volver a entrenar con éxito.

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Las vacaciones son sinónimo de descanso, desconexión y, en muchos casos, una pausa en nuestra rutina de ejercicio. Sin embargo, cuando llega septiembre o el momento de volver a la normalidad, muchas personas sienten la necesidad de compensar el tiempo perdido y retomar el entrenamiento con una intensidad excesiva. Como entrenadora personal, mi recomendación es clara: la mejor forma de volver a entrenar no es intentando recuperar todo de golpe, sino avanzando paso a paso.

No tengas prisa
Uno de los errores más frecuentes tras un periodo de descanso es fijarse objetivos demasiado ambiciosos. Queremos entrenar cinco o seis días por semana, volver a levantar los mismos pesos que antes o realizar sesiones muy exigentes desde el primer día. El problema es que este planteamiento suele generar frustración, cansancio e incluso aumenta el riesgo de lesión. Por eso, es mucho más efectivo establecer metas accesibles y sostenibles que nos permitan recuperar el hábito de forma progresiva.
Para la mayoría de las personas, una excelente forma de retomar la actividad física es comenzar con tres días de entrenamiento semanales. Esta frecuencia permite trabajar todo el cuerpo, mejorar la condición física y, al mismo tiempo, facilitar la adaptación a la rutina diaria.
Cómo enfocar tus sesiones semanales
Una propuesta sencilla y eficaz consiste en dedicar uno de esos días al trabajo de tren inferior. En esta sesión pueden incluirse ejercicios básicos como sentadillas en multipower, sentadillas sumo, zancadas o peso muerto rumano. Se trata de movimientos que activan grandes grupos musculares y ayudan a recuperar fuerza, estabilidad y coordinación.

Otro de los entrenamientos puede centrarse en el tren superior. El orden entre ambas sesiones es indiferente y puede adaptarse a las necesidades de cada persona. En este día es recomendable priorizar ejercicios multiarticulares que impliquen una gran cantidad de musculatura, como el press de hombro, el jalón al pecho, los remos o el press de pecho. Este tipo de trabajo permite obtener un mayor beneficio en menos tiempo y contribuye a recuperar la fuerza general del cuerpo.

Por último, reservaría el tercer día para una sesión full body. Este entrenamiento puede incluir ejercicios más dinámicos y exigentes, aquellos que requieren una mayor implicación cardiovascular y muscular. Movimientos como los devil press, los burpees o diferentes combinaciones funcionales son una buena opción para terminar la semana con energía. Además, este tipo de sesiones suelen generar una sensación muy positiva de esfuerzo y superación, ideal para llegar al fin de semana con la satisfacción de haber completado una semana de entrenamiento equilibrada.

La vuelta a la rutina no debería entenderse como una carrera contrarreloj. El verdadero objetivo es recuperar hábitos saludables y mantenerlos en el tiempo. La constancia, mucho más que la intensidad puntual, es la que marca la diferencia. Empezar con objetivos realistas, respetar los tiempos de adaptación y disfrutar del proceso son las claves para que el regreso al entrenamiento sea un éxito.
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