TRUCOS DEL HOGAR
¿Cómo conseguir que tus toallas de playa parezcan las de un hotel de lujo?
Arena, sal y restos de crema solar pueden deteriorar las fibras de las toallas durante el verano. Un sencillo método de lavado permite recuperar su suavidad y capacidad de absorción.

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Después de un día de playa, las toallas vuelven a casa cargadas de arena, sal y restos de crema solar. Aunque a simple vista parezcan limpias, todos estos residuos pueden quedarse entre sus fibras y hacer que, con el paso del tiempo, pierdan suavidad y capacidad de absorción.

Por eso, existe un sencillo truco para mantenerlas en buen estado sin necesidad de recurrir al suavizante. El primer paso comienza antes de meterlas en la lavadora: es importante sacudirlas bien para eliminar toda la arena posible y retirar cualquier resto que haya quedado adherido al tejido.
Una vez en la lavadora, lo recomendable es prescindir del suavizante y añadir vinagre de limpieza en el compartimento destinado a este producto. Este ingrediente ayuda a eliminar los restos de detergente acumulados y contribuye a que las fibras queden más sueltas y limpias.
Pero el lavado no es el único momento importante. El secado también puede marcar la diferencia. Utilizar temperaturas excesivamente elevadas puede hacer que las fibras se endurezcan, por lo que, siempre que sea posible, lo mejor es optar por un secado al aire.

Cuando las toallas estén completamente secas, un último gesto puede ayudar a recuperar su esponjosidad: basta con sacudirlas bien antes de doblarlas y guardarlas.
Con estos sencillos pasos, las toallas de playa pueden mantenerse limpias, suaves y agradables al tacto durante todo el verano, evitando además el uso habitual de suavizante.
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