PRENDA TÍPICAMENTE ESTIVAL
Tres formas muy estilosas y fáciles de llevar un pareo este verano
Cada verano vuelve la misma duda: cómo ponerse un pareo para que se vea favorecedor y con clase. Y aunque existen muchas posibilidades, hay algunas fórmulas especialmente sencillas que consiguen transformar por completo el resultado sin necesidad de complicarse.

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Hay pocas piezas tan versátiles durante los meses de calor como un pareo. Ocupa poco espacio en la maleta, apenas pesa y funciona en situaciones muy distintas. Puede utilizarse como salida de playa, como falda improvisada o simplemente como un recurso práctico para crear un estilismo con muy poco esfuerzo. Esa versatilidad explica que siga siendo un imprescindible año tras año.
Una de las combinaciones que mejor funcionan consiste en llevarlo junto a una camisa amplia de lino o popelín. Ligeramente abierta, con las mangas remangadas, nos dará un aire desenfadado y veraniego. Puede ser en un color liso si el pareo es estampado o viceversa. Con una base tan sencilla como esta, junto a algunos collares o pulseras, el resultado será perfecto.
1. Nudo sencillo

La primera versión es también la más fácil de recrear. Basta con envolver el pareo alrededor de la cintura y anudarlo por delante, dejando el nudo centrado o ligeramente ladeado. Además de ser una de las opciones más rápidas, tiene otra ventaja: las líneas diagonales y verticales que se crean ayudan a estilizar visualmente la silueta.
Por eso, suele convertirse en la alternativa favorita cuando se busca algo sencillo, favorecedor y práctico. Además, esta versión es válida para cualquier medida de pareo.
2. Versión minifalda

La segunda propuesta consiste en doblar el pareo por la mitad para crear una minifalda. Es probablemente la opción que mejor funciona para dar un paseo, tomar algo cerca de la playa o alargar la jornada después de pasar unas horas al sol.
Combinada con unas sandalias bonitas y un bolso de rafia, consigue ese equilibrio entre comodidad y estilo que tan bien funciona durante el verano. Por eso, Suele ser una de las alternativas favoritas cuando el plan continúa después de la playa.
3. Drapeado

La tercera alternativa es la más original de todas. En este caso, el protagonismo lo tiene un pequeño drapeado lateral que se crea plegando parte del tejido como un abanico y fijándolo con una goma para formar una especie de rosetón.
Es un gesto muy sencillo, pero cambia por completo el aspecto del pareo y aporta un punto diferente al estilismo. Puede adaptarse tanto a versiones largas como cortas, dependiendo del efecto que se quiera conseguir.
Al final, no hace falta complicarse para sacar partido a un pareo. Son este tipo de recursos sencillos los que consiguen que un look de verano se vea más cuidado, estiloso y personal. Porque muchas veces no se trata de comprar más, sino de saber llevar lo que ya forma parte de nuestro armario.
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