LAURA EN PARÍS

La experiencia de Laura Escanes en la famosa pastelería de Cédric Grolet en París

Laura Escanes, acompañada de sus amigas, ha estado unos días en París y, además de disfrutar de unas buenas vistas de la Torre Eiffel, pasear por las calles y visitar museos, ha ido a probar las elaboraciones de la pastelería más famosa de la capital francesa.

Laura Escanes en un photocall en Barcelona

Laura Escanes en un photocall en BarcelonaGtres

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A nivel profesional, Laura Escanes se encuentra en un buen momento. Fue la maestra de ceremonias de las campanadas de este año en la televisión catalana TV3 junto con el cantante Miki Núñez y ha presentado con éxito un programa en esta cadena (que ya ha anunciado una segunda temporada también presentada por la influencer) en el que los concursantes viven una travesía de punta a punta de los Pirineos catalanes. Ahora es ella la que nos cuenta su periplo de su último viaje, esta vez por París, ciudad donde ha estado los últimos días con sus amigas.

En uno de los posts de Instagram con imágenes de su visita a la capital francesa, confesaba que uno de sus propósitos del 2024 es "pasar más tiempo de calidad con mis personas favoritas y si eso lo puedo hacer viajando, mejor". Además, comentaba que "hacía tiempo" que no improvisaba un viaje y que "amo viajar, amo escapar de vez en cuando, amo descubrir lugares, crear recuerdos junto a la gente que amo".

Entre vídeos delante de la Torre Eiffel iluminada de noche, fotos en una de las tiendas de ropa más conocidas y selfies en espejos, Escanes y sus amigas han dedicado tiempo a visitar museos, pasear por las calles parisinas y probar las elaboraciones de "la pastelería más famosa de París" y que se ha puesto tanto de moda: la de Cédric Grolet. Cierto es que no es barata, se han gastado casi 100 € en cinco pastelitos, pero las chicas tenían claro que la querían probar.

Cuando llegan, la cola a la puerta de la pastelería es considerable, pero ellas tienen la suerte de ahorrársela, ya que cuentan que han optado por el "click and collect". Ya sentadas en una terraza, empieza la cata.

La reacción de la influencer al probar el primer pastelito, de mango, es de agrado: "¡buah, qué bueno!", suelta espontáneamente. Este entusiasmo se desvanece un poco al probar el segundo, hecho de merengue, castaña y vainilla: "este, para mí, no vale los 17-18 € que cuesta, la verdad, es más empalagoso". Pero la emoción vuelve con el siguiente, claramente su favorito, hecho de vainilla con una galleta "increíble". Y para terminar, el más grande (para dos o tres personas) y el más caro (unos 35 €): el fleur París-Brest, elaborado con avellanas y almendras, entre otros ingredientes. "¡Es como un Ferrero Rocher!", exclama Escanes. Además del gusto, lo que más le sorprende, a ella y a sus amigas, es el peso: "¡Cómo pesa!", dice una. "¡Es para hacer pesas!", bromea la otra.

Como conclusiones, la influencer viene a decir que como experiencia para probar una vez, está bien, pero como "no soy una loca del dulce, si vuelvo a París, no vuelvo a gastar tanto dinero en estas pastas". Aunque reconoce que están buenísimas y la calidad de los ingredientes utilizados es muy buena, atribuye parte del éxito al marketing y que "han conseguido que se genere mucho hype" y eso "es buenísimo para una marca". "Me esperaba algo mucho más espectacular", comenta en el post.

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