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Hogar y desinfección

Estos son los errores que cometes al limpiar el salón

El salón suele ser la estancia de la casa más complicada de limpiar, porque incluso los más minimalistas tienen recovecos que a menudo descuidamos.

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Además, es la sala en la que pasamos más tiempo, de manera que a menudo tenemos la sensación de que está permanentemente sucia y desordenada, por más que la limpiemos regularmente. Para que el salón esté siempre como una patena, es importante que seas regular, no dejes que la suciedad se acumule y sigas todos estos consejos.

Limpiar debajo es fundamental

De los muebles, de las alfombras, del sofá… Uno de los errores habituales cuando limpiamos no solo el salón, sino cualquier estancia de la casa, es que a menudo solo limpiamos lo que se ve. Es importantísimo apartar el sofá y los muebles más livianos para barrer y fregar debajo siempre que se limpie a fondo el salón. Así evitarás que se acumule la suciedad y, si hace tiempo que no limpiabas, alucinarás con las reliquias que vas a encontrar.

Ventilar a conciencia

Deberías ventilar a diario todas las estancias de la casa, pero especialmente cuando limpias, barres y friegas. Al tiempo que ventilas la estancia, puedes aprovechar para retirar y sacudir los cojines del sofá (y también de las sillas, si tienes), que no solo quedarán mucho más mullidos, sino que así acabarás con cualquier resto de suciedad. Hazlo siempre antes de fregar, que debe ser el último paso, especialmente si tienes parquet, puesto que la humedad suele estropear la madera y te interesa que el suelo se seque lo antes posible.

Limpia las ventanas, las lámparas y los marcos de las puertas

Son los grandes olvidados de la limpieza semanal, y a menudo acaban llenándose de polvo que luego nos cuesta muchísimo retirar y que puede incluso estropear algunos materiales. Limpia ventanas, lámparas y puertas con un trapo de microfibra y con el producto específico (en función del material), y sé muy constante en su mantenimiento.

También los libros

Lo mejor para los libros es que pases un plumero para retirar el polvo que se acumula sobre ellos. En este caso ocurre lo mismo que con lámparas o ventanas: es importante que seas muy constante en su limpieza, ya que de lo contrario el polvo se acumulará, estropeará los libros y afeará su aspecto.

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No pulverices el producto sobre la superficie

Es un error habitual, ya que mucha gente no sabe que pulverizar el producto sobre la superficie puede dañar los muebles y los electrodomésticos. Lo mejor es utilizar una bayeta de microfibra (que no sea la misma para todos los muebles) y pulverizar directamente el producto sobre ella. En el caso de los electrodomésticos, debes tomarte este consejo especialmente en serio, ya que se pueden estropear si aplicas el producto directamente. Es importante que leas bien las instrucciones de los productos que utilizas, especialmente si cambias de marca, porque tal vez no lo estás utilizando convenientemente.

La aspiradora también se limpia

Un error común es no limpiar aquello con lo que limpiamos, de manera que será como si en realidad no hubiésemos limpiado nada. No solo debemos lavar convenientemente trapos y bayetas una vez los hayamos utilizado, sino que también tenemos que limpiar periódicamente el aspirador, uno de los pequeños electrodomésticos más usados, así como sus accesorios. Cambia los filtros periódicamente, puesto que si no lo haces la capacidad de succión se reduce.

¿Cómo limpiar los electrodomésticos?

Es mejor que limpies tanto la tele como el equipo de música o la pantalla del ordenador con un paño seco. Con él podrás retirar el polvo y, si hay manchas o huellas dactilares, lo ideal es usar posteriormente un producto específico, que aplicarás sobre el paño y después sobre el electrodoméstico.

Limpia cojines y mantas

Tanto las fundas de los cojines como las mantitas que tienes a los pies del sofá se deben lavar con regularidad. Mételos en la lavadora con un jabón neutro cada cierto tiempo y seca a la sombra para que no se dañen los colores.

Limpia los cristales con papel de periódico

Es el material más efectivo para limpiar los cristales, ya que el papel de periódico no suelta pelusas. Lo ideal es que hagas la limpieza de cristales en un día medio nublado (mejor que en días soleados y calurosos), ya que el sol seca rápidamente el limpiacristales y puede que queden manchas. Si no tienes papel de periódico a mano para limpiar los cristales, otra buena opción es una media vieja.

El zócalo, ese gran olvidado

¿A que no barres por encima del zócalo? Pues ten mucho cuidado, porque se acaba acumulando mucho polvo sobre él. Ocurre lo mismo con los enchufes e interruptores, así que aprovecha para pasarles un plato cada vez que hagas la limpieza.

La regla de oro: el mantenimiento

Cuanto más procrastines, peor será el momento en que tengas que ponerte con todo. Barre varias veces al día, trata de tener todo recogido y limpia el polvo regularmente. Tardarás apenas unos minutos y te ahorrará mucho tiempo cuando llegue el momento de hacer una limpieza a fondo.

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