Hacer una tortilla no es especialmente difícil, pero que quede bien sí lo es. Poner los ingredientes exactos, cuajarla al punto, poco hecha o muy hecha y darle la vuelta en la sartén, son los únicos pasos para hacer una tortilla. Pero, si no la cuajamos lo necesario o le damos la vuelta mal, conseguiremos que una tortilla deliciosa termine convertida en una especie de puré. Por ello, te vamos a proporcionar una serie de trucos para que te quede de 10.

Darle la vuelta a una tortilla, y no provocar un desastre en el intento, no es una tarea sencilla. Con más motivo si la tortilla la hemos cuajado de menos porque queríamos hacerla poco hecha. Sin ir más lejos, incluso darle la vuelta para colocarla en el plato es un gran reto.

La tortilla de patata, como la paella, la fabada o el cocido, son algunos de los platos estrella de nuestro país de los que los españoles podemos estar orgullosos. Sin embargo, al contrario que las pizzas o las hamburguesas, tienen su complicación.

Al hacer una tortilla, uno de los mayores miedos que tenemos es que el huevo nos quede especialmente líquido o, por el contrario, demasiado compacto y que, en consecuencia, el resultado final no sea sabroso, como una tortilla de patatas ha de ser.

Otro momento clave al hacer una tortilla es el final, cuando la vamos a separar de la sartén y servirla en un plato. Por lo general, si no eres un experto en tortillas, se te puede desparramar y, aunque la tortilla te haya quedado riquísima, parecerá un revuelto de huevos más que lo que estabas buscando.

Por ello, te recomendamos ver el vídeo situado en la parte superior del artículo donde te contamos unos sencillos pasos para hacer una tortilla en condiciones.

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