Dicen que el que no se consuela es porque es tonto lo cierto es que, si esta temible crisis del coronavirus no te ha tocado la salud, a ti o a alguno de tus familiares o amigos más cercanos, el confinamiento es un rollo, pero también nos ha permitido disfrutar de pequeñas cosas ya olvidadas: las llamadas telefónicas a parientes, el tener tiempo para leer, el disfrutar más de tus hijos, cocinar… Y mira, ya puestos a ocupar el tiempo, limpiar también hay que limpiar, más ahora que vamos a estar días metidos en casa.

Por eso hoy te vamos a decir cómo limpiar esos objetos y aparatos que habitualmente, dejas de lado:

- Las persianas: dependiendo de la suciedad, se pueden utilizar algunos de los siguientes métodos o todos. Primero, aspira el polvo con el aspirador. Plumero, si no están muy sucias. Y si sí lo están, echa mano del típico limpia cristales. Humedece con él un trapo húmedo o un trozo de tela vieja, ponte un guante para proteger tus manos y limpia la persiana como si estuvieras limpiando una base horizontal.

- Lámparas, flexos o plafones: “Dependiendo del material, utilizaremos limpiacristales, detergente neutro o simplemente, una bayeta algo humedecida o en seco”, recomienda Pía Nieto, Organizadora Profesional.

- La campana extractora: es una de las grandes olvidadas de la cocina y no porque no la usemos. Has de saber que si puedes quitar los filtros (casi todos son extraíbles), quedarán como nuevos simplemente metiéndolos en el lavavajillas. Sencillo y rápido. Si no tienes lavavajilla, prepara un barreño donde entren los filtros por completo con agua caliente, bicarbonato y unas gotas de vinagre o zumo de limón o bien un poquito de quitagrasas. Deja los filtros a remojo unos 20 minutos para que la grasa de ablande. Si los filtros están muy sucios, es posible que el bicarbonato no sea suficiente, pero si se da el caso, una limpieza con amoníaco los dejará como nuevos. Después, pásalos bajo el grifo con agua caliente y frótalos de nuevo con agua y jabón usando un estropajo o bien un cepillo.

Limpiando flexos | iStock

- El aire acondicionado: ahora no hace calor, pero llegará el buen tiempo y tendrás que echar mano del aire acondicionado. Debes darle un buen repaso a la máquina antes de ponerla en marcha. Lo primero que debes hacer es seleccionar con el mando a distancia el modo de funcionamiento ventilador. Déjalo activado media hora aproximadamente. Esto ayudará a eliminar el polvo y la suciedad que se haya podido acumular en las aspas.También tienes que limpiar el condensador de la máquina: el evaporador y el condensador acumulan suciedad durante el tiempo que no están funcionando y todo esto reduce la capacidad de absorber calor. Los filtros necesitan una limpieza a conciencia porque es una de las partes de la máquina que, de estar sucia, sí que penaliza significativamente la eficiencia del sistema. Y no solo eso: reemplazar un filtro sucio por uno limpio reduce el consumo de energía entre un 5% y un 15%. Ojo, que algunos tipos de filtros son reutilizables mientras que otros deben ser reemplazados. En el caso de que el tuyo sea de los primeros, simplemente sácalo, ponlos en agua jabonosa templada un rato. Si ves que hay suciedad que no se va, frótalos con las manos suavemente. Ojo, no conviene que utilices productos abrasivos ni cepillos de cerdas duras. Una vez limpios, déjalos escurrir hasta que estén completamente secos, que es cuando podrás volver a colocarlos.

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