Quizás puedas pensar que por vivir en la era de la información y tener acceso a buscadores en tu móvil, todos sabemos más de sexo. Mentira: las dudas son las mismas que entre los más jóvenes hace unas décadas, el acceso a la información mayor y con ese caldo de cultivo es fácil que la fuente de información sobre estas cuestiones sea el porno. Acabáramos, de esos lodos vienen estos barros…

Siguen existiendo muchos tabúes en torno al sexo y si nos centramos a uno en concreto, el femenino se lleva la palma, porque, ¿qué ha tenido peor prensa a lo largo de los años, el pene o la vulva?

Por eso toca, una vez más, hacer un compendio de falsedades sobre tus genitales que siguen muy vivas hoy en día.

- Tus genitales NO DAN ASCO. Hay grandes clásicos en los ascos sobre los genitales femeninos, lo corrobora la ginecóloga Miriam Al Adib Mendiri, autora del libro 'Hablemos de vaginas': “Es incomprensible que los pelos de la vulva, el flujo vaginal y la sangre menstrual sean considerados como algo sucio. En gran medida, es alimentado por la industria de las grandes marcas de tampones, compresas.. que parece que las mujeres tengamos entre las piernas una especie de fosa séptica que hay que tratar de camuflar”, explica. Piénsalo un poco, ¿qué hombre conoces que sienta asco de su pene? Ninguno, ¿verdad? Si para ellos es motivo de orgullo y satisfacción, ¿por qué no sucede lo mismo entonces con nuestros genitales?

- La regla es algo natural y TAMPOCO DA ASCO. Nombrar la menstruación es casi como nombrar la bicha, si no, ¿cómo explicas que cuando vayas a cambiarte al servicio, estando en un restaurante, por ejemplo, escondas esa compresa o ese tampón como si llevases un arma en la mano? “Cuando hablo a mis pacientes de la copa menstrual, por ejemplo, algunas lo primero que me dicen es que vaya asco el manipular la sangre menstrual propia”, cuenta la ginecóloga.

Genitales | iStock

Ni qué decir tiene de los prejuicios que aún siguen existiendo a tener relaciones sexuales cuando tienes la regla, cuando además muchas mujeres manifiestan sentir más placer durante la menstruación.

- Tu sexo no huele mal: salvo que haya un problema de salud concreto, el flujo vaginal no huele mal, huele a lo que tiene que oler, a flujo, y cada persona tiene un olor diferente y ese olor además puede variar en función del momento del ciclo en que te encuentres, de la ropa que lleves e incluso, dependiendo de lo que hayas comido. ¿Cómo te vas a querer adecuadamente si no cesas de repetir que tus genitales son feos, si huelen mal y que vaya asco tocarlos? Y con lo de tocarlos llegamos a otro punto, la auto exploración…

- Tocarse es bueno. Celia, 16 años, le está dando un sabio consejo a su amiga Lola, de 14: “No dejes que ningún chico te toque hasta que no te hayas tocado tú y sepas qué es lo que te gusta y qué no”. tocarse… otro tabú, sobre todo entre las mujeres (cada vez menos, afortunadamente), no solo con el objetivo de darse placer sino de conocerse y conocer nuestros genitales. “Hay que perder el miedo a explorarse, a cualquier edad”, dice Al Adib Mendiri.