Existen, sin embargo, casos de ansiedad y estrés leves y puntuales que interfieren en la vida de quienes los padecen y que son difíciles de gestionar y en algunos casos profundamente inhabilitantes. Los expertos coinciden en que a la ansiedad hay que conocerla –pues suele manifestarse de diferentes formas en cada persona–, aprender a convivir con ella y poder anticipar y reaccionar en la medida de lo posible cuando se presenta. Cada persona tiene, además, diferentes maneras de controlar sus síntomas, que generalmente mejoran mediante lo que Alberto Álamo, psicólogo del equipo de PSIKO, denomina “Actividades proyectivas, como pintar, bailar, escribir… Cualquier actividad en la que la persona afectada encuentre placer y le permita expresar de alguna manera aquello que le provoca malestar, sea lo que sea”.

Momentos como el actual son especialmente delicados tanto para aquellos que tienen tendencia a padecer ansiedad como también para quienes no la habían experimentado nunca, pues convergen diversos factores que van desde lo económico a lo emocional. Ni que decir tiene que unas buenas pautas de alimentación, si bien no van a ser la panacea, pueden ayudarnos a sentirnos mejor, del mismo modo que incluir determinados hábitos como la práctica regular de ejercicio y una buena higiene de sueño van a contribuir a calmar la ansiedad. Garantizar la ingesta de triptófano es, en este sentido, el primer paso para tratar de revertir la situación de desánimo, ansiedad, estrés, apatía o decaimiento en cualquiera de sus manifestaciones.

¿Qué es el triptófano?

Es un aminoácido esencial que interviene en una serie de procesos básicos para el organismo, como la síntesis de la serotonina, un neurotransmisor responsable, entre otras cosas, de nuestro estado de ánimo. No en vano a la serotonina se la conoce popularmente como “la hormona de la felicidad”.

¿Dónde se encuentra?

Lo hallamos en numerosos alimentos, desde el plátano a la carne de pollo y ternera, el huevo, las almendras, la soja, el chocolate, las semillas de calabaza o el cacahuete, que conviene incluir en la dieta de forma regular.

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¿Cómo funciona el triptófano en el organismo?

Este aminoácido es esencial para los humanos. Esto significa que el cuerpo no puede producirlo por sí mismo y que por tanto debe obtenerse a través de la alimentación. Se encuentra en numerosos alimentos, especialmente en aquellos que son ricos en proteínas. Con el triptófano ocurre, en definitiva, lo mismo que con cualquier otro nutriente: no debemos obsesionarnos con consumir uno o varios alimentos para garantizar su aporte, pues una dieta equilibrada rica en frutas, verduras y hortalizas, legumbres, semillas, grasas cardiosaludables, carne y pescado ya será suficiente para tener todos los nutrientes necesarios para el buen funcionamiento del cuerpo humano.

¿Cuál es la mejor manera de garantizar la absorción de triptófano?

Minerales como el hierro y el magnesio mejoran su absorción, de manera que si se puede acompañar el consumo de alimentos ricos en triptófano con otros que contengan estos minerales su absorción será mucho más efectiva.

¿Existen estudios científicos que confirman los efectos del triptófano contra la depresión y la ansiedad?

Una investigación realizada por la Universidad de Basilea, en Suiza, constató que tras seis semanas administrando triptófano a un grupo de pacientes con depresión, el 50% no solo mejoraba sus síntomas, sino que presentaba una mayor tolerancia a la terapia y se reducía la tasa de recaídas. Otra investigación publicada en la revista Psychological Medicine señalaba que el triptófano tiene efectos beneficiosos en los pacientes con depresión.

¿Son concluyentes estas investigaciones?

Si bien los suplementos de triptófano se venden a menudo para mejorar los cuadros de ansiedad y depresión leve, y que muchas personas aseguran notar sus efectos, no abunda la literatura científica al respecto, y la que existe no acaba de ser del todo concluyente. Según una revisión de investigaciones publicada en 2011, no existen conclusiones contundentes sobre que la ingesta de triptófano puede modificar el estado de ánimo. La investigación señala, además, que la suplementación podría ayudar únicamente a aquellos pacientes que tienen un historial de depresión y denuncia que muchas publicaciones en medios de comunicación sobre los efectos del triptófano “pueden resultar engañosas e hiperbólicas”.

¿Es recomendable tomar suplementos de triptófano?

En un principio no debemos tomar ningún suplemento, ni siquiera unas simples vitaminas, sin prescripción médica. Antes de tomar cápsulas de triptófano es importante consultar con un profesional de la salud para que evalúe nuestra situación y nos recomiende el tratamiento más adecuado. Es muy importante no consumirlo si se están tomando medicamentos contra la depresión, pues puede tener efectos secundarios.