Pero, ¿qué es exactamente? ¿Es habitual o es algo ocasional? ¿Se pueden identificar sus síntomas? Hasta ahora lo conocíamos asociado en algunos casos de usos de tampones, pero acabamos de descubrir que también se ha dado el caso en algunas usuarias de la copa menstrual (lo contábamos aquí). Pero, ¿en qué consiste exactamente? “El síndrome del shock tóxico es un cuadro grave producido por las toxinas que liberan las bacterias estafilococo aureus o el estreptococo pyogenes. El estafilococo aureus suele estar en la piel y mucosas de las personas sin causar ningún problema o a veces genera pequeñas infecciones en la piel sin problema. Pero en ocasiones puede producir problemas mortales si pasa a la sangre y lesiona órganos. El estreptococo pyogenes es un germen patógeno que produce con frecuencia infecciones leves como faringoamigdalitis. Al igual que el estafilococo aureus también puede generar otras infecciones graves y mortales", explica la ginecóloga Miriam Al Adib Mendiri.

La infección por estas bacterias puede producirse tanto en hombres como mujeres por vía cutánea (heridas, quemaduras o cirugía), vaginal, o faríngea”, dice. Y añade una información fundamental, sobre todo de cara a no alarmarnos gratuitamente: “No obstante, la mayoría de individuos expuestos no desarrollan el síndrome del shock tóxico, el cual es un cuadro muy grave que es provocado por las toxinas que liberan estas bacterias”.

Como decíamos arriba, se ha descrito este síndrome en mujeres que usan tampones y también, en algunas usuarias de la copa menstrual: “Pero es algo extremadamente infrecuente. La explicación del SST secundario al uso de tampones y copas es porque la sangre menstrual acumulada favorece el sobrecrecimiento de estas bacterias, y luego a través de la mucosa vaginal dichas bacterias pueden pasar al torrente circulatorio y liberar estas toxinas responsables de este cuadro que puede dar de fallo de órganos y que puede llevar a la muerte”, añade la ginecóloga.

¿Cuáles son los síntomas del SST? Fiebre alta repentina (39º o más), confusión, vómitos, mareos, diarrea, tensión arterial baja, irritaciones cutáneas que se asemejan a quemaduras solares, dolores musculares… ¿Cómo prevenirlo? La mejor manera es ser muy regular con el cambio de los tampones o de la copa y cambiarlos cada poco tiempo, no apurar y dejarlos demasiado: “A día de hoy se recomienda cambiar frecuentemente los tampones y mantener una correcta higiene de la copa para evitar este riesgo de sobre crecimiento de estas bacterias en esa sangre menstrual acumulada”, finaliza la ginecóloga.

Ya sabes, si sigues unas rutinas de higiene, no tiene por qué pasarte porque insistimos, es algo muy poco frecuente.