1- Café. Dado que la capa externa de los dientes es muy porosa, las bebidas de tonalidad oscura (ocurre lo mismo con el té) tienden a causar manchas. Puestos a tomar café o té, para nuestros dientes será mejor que lo hagamos con un poco de leche.

Café y Crepes | pixabay

2- Vino tinto. Puesto que el mundo del maridaje se ha vuelto tan flexible y hoy en día casi todos los maridajes son válidos (atrás quedó, por suerte, aquello de que los tintos van con la carne y los blancos con el pescado), es interesante escoger vinos blancos en lugar de tintos si lo que buscamos es una sonrisa impoluta.

Vino con denominación de origen de la Ribeira Sacra | Ribeira Sacra Turismo

3- Curry. Esta especie tiende a volver los dientes amarillos, y una buena manera de evitarlo es, como con cualquier otra comida, mantener agua en la boca durante un rato después de comerla.

Pollo al curry con arroz blanco | antena3.com

4- Resfrescos y sodas, especialmente la cola. Las burbujas dañan el esmalte, que sufre cada trago de refresco. Para, al menos, minimizar el impacto de éstos sobre nuestra dentadura es conveniente, contra lo que pueda parecer, no lavar los dientes inmediatamente después de consumirlos, sino esperar al menos media hora para que el esmalte vuelva a endurecerse. Las fresas y la manzana, por ejemplo, también son blanqueadores naturales de los dientes, de manera que es interesante tomarlas regularmente, a poder ser tras haber comido alguno de los alimentos que los oscurecen.

Refresco de cola con limón | Agencias

5- Vinagre. Los alimentos ácidos, como el vinagre de cualquier tipo y el zumo de cítricos, tienden a estropear el esmalte. Cuidado con ellos.

6- Alimentos muy fríos o muy calientes. Desde los helados a las infusiones, cualquier pico de temperatura va a erosionar el esmalte de los dientes, lo que ocasionará que su aspecto sea más amarillo. Los refrescos, que ya de por sí estropean el esmalte, suelen ser nefastos para la dentadura, porque además solemos tomarlos muy fríos, en líneas generales.

7- Frutos rojos. Frambuesas y moras suelen ser enemigas de la blancura de nuestros dientes, lo mismo que ocurre con otras verduras y hortalizas con la misma tonalidad. La remolacha, sin ir más lejos, también tiende a oscurecer el color de nuestros dientes.

Corazones de merengue con frutos rojos, un postre ideal para San Valentín | Bocados Divinos