La mayoría de gente cree, y con razón, que no se debe bajo ningún concepto congelar un alimento que ha sido previamente congelado. “¡Cocínalas antes!”, chillan las madres presas del pánico cuando te ven merodeando cerca del congelador con unas pechugas de pollo en la mano. Ellas sufren ante la idea de que seas tan insensato como para sacar unas pechugas del congelador y, al no haber tenido tiempo de cocinarlo, volver a introducirlas en él para comértelas unas semanas más tarde.

Pues parece ser que tanto las madres como todas las personas seguidoras de la idea de que no se debe recongelar lo previamente congelado estaban equivocadas. Así lo ha asegurado la nutricionista estadounidense Tina Hanes, que afirma que cualquier alimento, ya sea crudo o cocinado, puede ser recongelado de nuevo sin temor, siempre, eso sí, que se haya descongelado de manera apropiada, esto es, en la nevera. Y siempre, claro está, que el producto no esté estropeado.

Si cumple todos estos requisitos, tenemos vía libre para congelar y desconectar, y poner fin así a un mito que nos ha acompañado desde nuestra más tierna infancia. Hay, sin embargo, una serie de cosas que debemos tener en cuenta:

-No volver a congelar carne o pescados crudos que hayan sido previamente descongelados ya sea en el microondas o en agua caliente, ni siquiera si los hemos cocinado.

-Si vamos a recongelar algo previamente descongelado es importante hacerlo lo antes posible, sin mantener los productos demasiado tiempo en la nevera, ya que corren el riesgo de estropearse.

-Nunca desongeles a temperatura ambiente, pues es un pozo de bacterias, especialmente en verano. Lo mejor es hacerlo en la nevera, aunque para ello haya que ser previsores.