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Atención con la mugre oculta

Estas son las 9 cosas más sucias que vas a encontrar en un restaurante

Bajo la apariencia de limpieza y pulcritud, los restaurantes parecen espacios seguros a salvo de bacterias y gérmenes, pero, ¿es así? Te descubrimos la suciedad oculta en los locales de comida.

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Cuando entramos en un restaurante, tendemos a examinar manteles, ventanas o suelo como si fuéramos una mezcla entre Sherlock Holmes y Chicote. Cualquier atisbo de mancha, lamparón o polvo nos hacen salir de allí por patas. Está claro que un restaurante sucio da mal rollo, pero, en ocasiones, lo que está mas guarrete no se ve a simple vista. Aquí van los 9 espacios más sucios de cualquier restaurante.

Un retrete
Un retrete | Getty Images

El retrete. Si bien el inodoro generalmente se limpia con regularidad -y, de hecho, suele haber pegatinas en la puerta que así lo atestiguan-, obviamente no es algo que realmente quieras tocar con las manos. Un estudio encontró que hay 3,2 millones de bacterias dentro de la taza del váter. Tal cual.

La carta del restaurante. Vamos con algún dato poco tranquilizador: los menús rara vez se limpian a fondo, especialmente si son en papel. El programa de televisión estadounidense 'Good Morning America' descubrió que los menús contenían una cantidad de ingente gérmenes, con un promedio de 185.000 bacterias en cada una de esas cartitas que manejamos como si nada.

Los pomos de las puertas. El pomo de la puerta promedio del baño se limpia diariamente (o con la misma frecuencia con que se limpia el baño), pero para cuando el servicio de la cena comienza a funcionar, vuelve a estar sucio. En cuanto al pomo de la puerta de entrada principal... mejor no preguntar.

Imagen de un vaso de refresco con hielo
Imagen de un vaso de refresco con hielo | Agencias (Archivo)

Hielo. Aunque su aspecto transparente nos puede despistar, ojo al dato: una investigación sobre restaurantes de comida rápida en Estados Unidos demostró que el 70% del hielo que había en la máquina contenía más bacterias que el agua en el inodoro. Terrorífico, pero cierto.

Salero y pimentero. Los elementos que permanecen en las mesas a lo largo de todo el servicio pueden acumular una gran cantidad de gérmenes a lo largo del día. De hecho, hay veces en las que incluso están pegajosos. Sí, después de recordar esto, quizá no quieras volver a tocarlos.

Rodajas de limón. Los pedazos de limón que adornan el refresco o la lima que se cuela en el mojito probablemente no se lavaron antes de ser utilizados y muchos de ellos pueden pasarse todo el día (o algunas veces más) en la barra antes de que el barman los toque.

Por qué no deberías añadirle una rodaja de limón a tu bebida nunca más
Por qué no deberías añadirle una rodaja de limón a tu bebida nunca más | Por qué no deberías añadirle una rodaja de limón a tu bebida nunca más

Las pinzas del bufet libre.Vamos con verdades como puños: las pinzas que se emplean para coger verduras rara vez se reemplazan durante el servicio y pasan de mano en mano, como la falsa moneda, por todos los que se acercan al bufet libre de ensaladas, quesos o embutidos, por poner solo unos ejemplos.

Grifos. ¿Qué es lo primero que solemos tocar después de usar el baño? El grifo del lavabo. Vamos con un consejito: coge una toalla de papel para abrir el grifo, lávate las manos, sécatelas con otra toalla y utiliza esa misma toalla para cerrar el grifo. Ah, esos benditos grifos que se accionan solos con solo poner las manos debajo...

Mesas. Claro, las mesas se limpian entre un cliente y otro, pero ¿te has fijado alguna vez en la bayeta que utilizan? Básicamente, lo único que hace es esparcir la basura. Si alguna parte de tu comida toca la mesa, descártala inmediatamente.

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