Los niños suelen atragantarse más que los adultos y por diversas razones: la primera, que sus vías respiratorias, son pequeñas. Además, no suelen tener todos sus dientes fuera y además, su reflejo de deglución está inmaduro. También, se distraen a menudo comiendo (y haciendo otras cosas) y puede que sean unos “ansias” y quieran comer muy rápidamente. En definitiva, un excelente caldo de cultivo para tener un atragantamiento.

Pero es que además, hay una serie de alimentos que favorecen ese atragantamiento. Por supuesto que hay objetos que tampoco debes dejar a su alcance (botones, canicas), pero veamos cuáles son los alimentos que debes evitar:

- Salchichas y perritos calientes: uno de los más comúnmente asociados a la asfixia en niños: al igual que determinados juguetes de alto riesgo, son cilíndricos y compresibles, lo que puede provocar que se atasque en la hipofaringe del niño. Podríamos decirte que las cortases en pequeños trocitos para evitar esto pero casi mejor te ahorras dárselas porque total, tampoco es un alimento muy recomendable (aunque a ellos les guste mucho).

- Caramelos y chuches duras: piruletas, caramelos… son otros de alto riesgo pues pueden taponar fácilmente la vía aérea del niño. Estos alimentos representan la cuarta parte de los casos de atragantamiento entre menos de 4 años, seguidos por frutas/vegetales, la leche, la carne y las semillas/frutos secos.

- Los cacahuetes.

- Las semillas: y nos referimos sobre todo a las pipas. Una persona que se atraganta con pipas o con frutos secos tiene más probabilidades de ser hospitalizado que una que lo hace con cualquier otro tipo de alimento.

- Dentro de las frutas, las uvas, por su forma facilita el problema del que estamos hablando. No decimos que no le des uvas, pero sí que se las cortes y adaptes a su tamaño. Y sobre todo, que estés pendiente mientras las come. Otra que genera problemas porque su carne es dura es la manzana. También hay que prestar atención a las cerezas, al igual que con las uvas, por su forma.

Palomitas de maíz | iStock

- Zanahoria cruda: es peor incluso que con la manzana, porque su carne es más dura. Si se la quieres dar en crudo, prueba a rallarla.

- Palomitas de maíz: en efecto, puede ser muy divertido una tarde de cine y palomitas pero te aseguramos que suelen generar problemas.

- Dentro de los caramelos también están las nubes o esponjas (o jamones, según de dónde seas). Te parecerá raro porque son blanditas y por lo tanto, te tienta dárselas al niño: pero se adhieren con mucha facilidad y son muy difíciles de despegar.

- Ojo con el jamón serrano: la grasilla y su textura puede provocar el atragantamiento. Dáselo, pero cortado en pequeños trozos.

En este artículo te decimos cómo debes actuar en caso de que tu hijo se atragante.