A menudo pensamos únicamente en ensaladas como platos estrella para cuidarnos, reducir o mantener muestro peso. Incluso erróneamente en zumos de frutas. Si bien es cierto que las ensaladas reúnen la mayoría de las características de un plato ideal para reducir nuestro porcentaje de grasa o mantenerlo a raya: gran saciedad, mucho volumen y pocas calorías, infinidad de nutrientes muy beneficiosos, versatilidad y variabilidad, frescas y apetitosas. Con el ritmo de trabajo actual, aunque son platos rápidos y sencillos, preparar buenas ensaladas o transportarlas a la oficina no es cómodo para todas.

Además, a medida que las temperaturas se hacen más frescas, incluir platos calientes apetece. No olvidemos que debe convertirse en un hábito, consumir alimentos de temporada, en verano, época de hortalizas como tomates y pepinos, tenemos ingredientes de estupenda calidad para nuestras ensaladas, pero en otoño, aparecen verduras como el calabacín, calabaza, boniato, frutas como el membrillo, que puede resultar muy práctico para tomar cocido o añadir un trozo a nuestras cremas o purés de verduras.

¿Son menos saciantes?

La masticación suele aumentar la saciedad, por ello, quizá habrás escuchado que tomar la verdura en puré en lugar de cocinada en trozos que requieran masticación, es menos saciante, y por tanto, menos adecuados spara perder peso. Sin embargo, esto no es del todo cierto, algunos estudios han visto que, al triturar estar verduras y adicionar luego otros elementos como un pescado o carne para acompañar, resulta una mezcla que genera una gran saciedad en las horas posteriores. Quizá no requieran masticación, pero al incluir toda la fibra y agua de estas verduras, esa mezcla tarda en digerirse, manteniendo la saciedad.

Cómo elaborarla:

En casa, sin adicionar harinas ni agua, utiliza únicamente las verduras, especias al gusto y luego algo de aceite y más especias y semillas al servir. Algunas quedan muy bien con un pequeño sofrito de cebolla y puerro, con un chorreoncito de aceite y el resto de verduras cocidas.

Receta de puré de calabaza:

Con estos ingredientes tendrías para tres raciones:

- 500 g de calabaza, pregunta en tu frutería por una que sea buena para puré.

- Dos puerros grandes

- 3 zanahorias

- Una patata pequeña

- Aceite de oliva virgen extra, pimienta y sal.

Si lo vas a cocinar en la olla, pon un chorreoncito de aceite de oliva virgen extra, pon los puerros bien cortaditos, mientras se cocinas unos minutos, pela las zanahorias, la patata y la calabaza. Si te cuesta pelar la calabaza corta las rodajas y dale un toque de microondas. Lava y corta en trozos, añade pimienta recién molida y, si quieres, una pizca de sal, coloca en tu olla con tapadera. Dale a fuego fuerte 5 minutos, posteriormente, 25 minutos a fuego lento. Retira la olla del fuego y utiliza una batidora de mano para triturar el puré directamente en la olla, hasta que tenga la textura que más te guste, ya que puedes servirlo cremoso (incluso si es necesario échale un poco de agua), o grumoso y más seco.

Verduras | iStock

Para complementar tu puré, y tener platos estupendos que te facilitarán la pérdida de peso, te recomiendo añadir alimentos que sean fuente de proteína, si hemos dicho que tendrías para 3 días de menú con este estupendo puré:

- Añade un día un par de huevos duros troceados y una cucharada sopera de semillas de calabaza.

- Otro día acompaña con un lomo de bacalao a la plancha.

- Y una opción rápida y deliciosa, añade unos dados de queso tierno y 3 nueces troceadas a tu puré.

Si preparas dos purés diferentes con diferentes verduras, ya tienes tus comidas saludables para toda la semana.