"Un buen profesor es aquel que dedica su tiempo, su esfuerzo, su generosidad y su compromiso a que el niño se desarrolle y a que sea una buena persona", explica Andrés París, que añade: "Y un signo que es muy evidente es la actitud del niño, que habla constantemente de su profesor e, incluso, duda de ti porque su profesor lo ha dicho. ¡El maestro es mejor que tú!". En el caso de los malos, por contra, es fácil detectarlos: solo hace falta ver a los buenos.

La influencia del profesor en el niño

El profesor puede llegar a ser una gran influencia en el aprendizaje del niño en los primeros años escolares a través de la forma de hablarle, de las curiosidades que le cuenta, de los juegos que hace con el pequeño… ¡Todo eso va quedando en nuestro hijo! A lo largo de su vida escolar, el niño coincidirá con varios profesores y de todos ellos el niño se llevará algo. Y es que no hay que olvidar que, además de la familia, la escuela forma una parte muy importante en el mini mundo de los chavales.