Si no lo hemos hecho nunca hasta ahora, teñirnos en casa, ya sea la raíz o todo el cabello, reviste una serie de contratiempos con los que vamos a encontrarnos por el camino, que tendremos que solventar de la mejor de las maneras para no hacernos un estropicio en la cabeza. Si quieres que el resultado sea más o menos aceptable teniendo en cuenta las limitaciones del hogar, es importante que no cometas todos estos errores.

Cuidado con el color

Si no sabes cuál era el color que te ponían en la peluquería, ni de qué marca, ni si era tinte o baño, tienes que tirarte a la piscina y escoger uno que creas que se parece a lo que deseas. Para evitar el desastre, lo mejor es que escojas un tono tirando a claro, pues generalmente los colores quedan más oscuros en el cabello de lo que se ven en la caja. Es posible que no aciertes, que el color escogido sea demasiado claro y no te tape bien las canas, si lo que deseas es cubrirlas, pero entonces ya podrás escoger uno o dos tonos más hasta dar con el que te convenga. Más vale pecar de conservadora y apenas percibir los resultados (lo peor que te puede pasar es tener que repetir el tinte) que elegir un color demasiado oscuro que no te guste nada, ya que luego te costará deshacerte de él.

Haz una prueba previa

Es un engorro, pero si quieres ir sobre seguro lo mejor que puedes hacer es una prueba previa sobre un mechón para asegurarte de que el color funciona. Escoge uno de los de detrás de las orejas, que son los que se ven menos, aplica el color, aclara y seca con el secador. Si ha quedado demasiado claro, deberás dejar el tinte un rato más y si no te gusta nada ya puedes desecharlo y buscar otro color.

Canas | iStock

Mejor con el pelo un pelín sucio

Mejor echar el tinte si te has lavado el pelo el día anterior o incluso hace dos, pues penetrará mejor con el cabello un poco sucio. Si además en el último lavado te has aplicado una buena mascarilla o acondicionador, mejor que mejor, pues tendrás la melena lista para absorber el color. A la hora del aclarado, frota bien durante un rato para acabar de eliminarlo, tanto si te has teñido todo el cabello como solo la raíz.

No te quedes corta

Si tienes un melenón muy largo o mucha cantidad de pelo mejor que compres dos botes de tinte, aunque te sobre uno casi entero (podrás guardarlo para el siguiente uso). Si no lo aplicas uniformemente, te quedará una melena multicolor y será peor el remedio que la enfermedad.

¿Tinte o baño?

El tinte es permanente, algo más agresivo, y el baño de color se va con los lavados. Siempre será mejor escoger un baño de color, que además al irse progresivamente no provoca contraste de color en las raíces. Cuidado, porque si tienes muchas canas el baño de color no te las tapará del todo.

Respeta los tiempos

Uno de los errores más frecuentes que cometemos con los tintes y baños de color caseros es que a menudo se nos va el santo al cielo y acabamos dejándolos más o menos tiempo del recomendado. Es muy importante ser rigurosas con el tiempo, ya que si nos quedamos cortas es probable que el tinte no nos coja y si nos pasamos nos quedará un cabello oscurísimo.

También hay que teñirse por detrás

Las que viven solas van a tenerlo más crudo, pero aquellas que viven acompañadas, independientemente de la edad y aptitudes para la peluquería de sus flatmates, deberían asegurarse de que alguien les ayude a repasar las raíces por detrás, ya que puede ser que nos quede todo el pelo perfecto pero por detrás se siga viendo un buen pegote de cabello de otro color, sobre todo al recogerlo.

Cuidado con las manchas

Lo más normal cuando nos teñimos las primeras veces en casa es que montemos un cacao considerable que incluya pegotes de tinte en rincones insospechados del domicilio. Lo mejor es que tengas siempre listo un set para teñirte que incluya una toalla vieja e incluso una camiseta, pues lo más normal es que el tinte te acabe salpicando. Retira cualquier manchita sobre la piel lo antes posible con agua y jabón –y si ya está incrustada con un poco de alcohol–. Si tienes vaselina, aplícala sobre la frente y contorno de cara antes de teñir para evitar manchas.

Mima tu cabello como nunca

Por más que en el mercado encontremos tintes ecológicos, sin alcohol y con fórmulas muy evolucionadas, la realidad sigue siendo que tanto tintes como baños de color resecan y estropean en cabello. Para intentar contrarrestar sus efectos, lo mejor que puedes hacer es cuidar bien la melena aplicando un buen acondicionador hidratante cada vez que la laves, así como mascarillas o aceites una vez a la semana. Intenta, en la medida de lo posible, evitar el secador y trata de llevarlo suelto también estos días que estás en casa, pues respirará mejor. Por último, lo mejor para un pelo teñido que tiende a estropearse es cortarlo a menudo, así que toma nota para cuando vuelvan a abrir las peluquerías y sanéalo con un buen corte. ¡Tal vez haya llegado la hora de un cambio radical de look!