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PIEL Y ESTRÍAS

¿Puedo hacer algo para corregir las estrías del pecho?

Es importante contar con productos claves en momentos como el embarazo o la pubertad, aunque siempre podremos optar a tratamientos correctores.

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Sí, lo sabemos. Las fotos que salen en las revistas de belleza y de moda están pasadas por Photoshop. No es posible tener una piel perfecta y tersa para siempre. Pero eso no quiere decir que no queramos cuidarla todo lo posible y evitar los daños y marcas que podamos. Porque las arrugas pueden ser más o menos inevitables, pero por ejemplo, las estrías sí dependen algo más de cómo cuidemos de nuestra piel. O cómo intentemos corregirla.

“Las estrías son lesiones cutáneas que se producen por la fragmentación de las fibras colágenas de la dermis, cuando se sobrepasa la capacidad de estiramiento de la piel. Son lesiones que aparecen con más frecuencia en la mujer, apareciendo principalmente en el embarazo, en los aumentos rápidos de peso y en la época del desarrollo (pubertad)”. Así las define Cristina Villegas, jefa de Dermatología del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja .

Teniendo en cuenta que hay situaciones como los cambios de peso, el embarazo o el desarrollo que hacen inevitable su aparición, queda por saber si podemos hacer algo por tener las menos estrías posibles o tratarlas antes de que sea demasiado tarde.

Lo primero que hay que saber es si se trata de una estría reciente o una ya instaurada en nuestra piel. “En una primera fase las lesiones son eritematosas (rojas) tras la rotura reciente, pudiendo incluso ser dolorosas. Posteriormente, son más blanquecinas, sin ninguna molestia asociada”, aclara la dermatóloga.

Crema en pecho | iStock

“De forma habitual recomendamos la aplicación de productos como el aceite de rosa mosqueta, la vitamina E, o la centella asiática. Todo ello con capacidad de hidratar, y reparar la piel en casos leves. Son muy eficaces como preventivos de las estrías en el embarazo o la pubertad”.

Si bien los casos más leves o recientes pueden depender de nuestros cuidados, los casos más complejos o las estrías más antiguas también pueden mejorarse con tratamientos especializados.

“Tenemos muy buena experiencia con el tratamiento tópico de retinol en fórmula magistral, que utilizaremos a diferentes concentraciones, dependiendo del tipo de piel de la paciente y el tipo de estría. Es un procedimiento económico y eficaz, pero debemos contar con que la aplicación tópica del retinol produce irritación local, inherente al tratamiento, y responsable también del buen resultado del mismo”. Es por ello que según la experta no está recomendado en el embarazo, momento clave de las estrías en el pecho.

Un tratamiento menos conocido es una técnica con la aplicación de ‘microagujas’. “Estas penetran a alta velocidad, e inducen la generación de nuevo colágeno, con reparación de la estría. Es prácticamente indoloro y permite alcanzar un resultado favorable en un corto periodo de tiempo”. Por otra parte,Villegas también apunta a que el láser es también un procedimiento que puede resultar de utilidad en determinados tipos de estrías.

Teniendo en cuenta que las opciones son múltiples, queda preguntarse cuál es la más adecuada en cada caso. “El tratamiento recomendado debe ser siempre individualizado, dependiendo del fototipo del paciente, la localización de las estrías, el tiempo de evolución de las mismas y las características personales y edad del paciente, siempre siguiendo el criterio de nuestro dermatólogo”, remarca la experta.

De esta forma, lo último que aporta Villegas es lo importante de la prevención con los productos mencionados en momentos clave como el embarazo, la pubertad y también durante tratamientos con corticoides orales en tiempos prolongados. Aunque sin duda, evitar los cambios bruscos de peso también debe ser un dato a tenerse en cuenta.

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Teniendo en cuenta que hay situaciones como los cambios de peso, el embarazo o el desarrollo que hacen inevitable su aparición, queda por saber si podemos hacer algo por tener las menos estrías posibles o tratarlas antes de que sea demasiado tarde.

Lo primero que hay que saber es si se trata de una estría reciente o una ya instaurada en nuestra piel. “En una primera fase las lesiones son eritematosas (rojas) tras la rotura reciente, pudiendo incluso ser dolorosas. Posteriormente, son más blanquecinas, sin ninguna molestia asociada”, aclara la dermatóloga.

“De forma habitual recomendamos la aplicación de productos como el aceite de rosa mosqueta, la vitamina E, o la centella asiática. Todo ello con capacidad de hidratar, y reparar la piel en casos leves. Son muy eficaces como preventivos de las estrías en el embarazo o la pubertad”.

Si bien los casos más leves o recientes pueden depender de nuestros cuidados, los casos más complejos o las estrías más antiguas también pueden mejorarse con tratamientos especializados.

“Tenemos muy buena experiencia con el tratamiento tópico de retinol en fórmula magistral, que utilizaremos a diferentes concentraciones, dependiendo del tipo de piel de la paciente y el tipo de estría. Es un procedimiento económico y eficaz, pero debemos contar con que la aplicación tópica del retinol produce irritación local, inherente al tratamiento, y responsable también del buen resultado del mismo”. Es por ello que según la experta no está recomendado en el embarazo, momento clave de las estrías en el pecho.

Un tratamiento menos conocido es una técnica con la aplicación de ‘microagujas’. “Estas penetran a alta velocidad, e inducen la generación de nuevo colágeno, con reparación de la estría. Es prácticamente indoloro y permite alcanzar un resultado favorable en un corto periodo de tiempo”. Por otra parte, Cristina Villegas también apunta a que el láser es también un procedimiento que puede resultar de utilidad en determinados tipos de estrías.

Teniendo en cuenta que las opciones son múltiples, queda preguntarse cuál es la más adecuada en cada caso. “El tratamiento recomendado debe ser siempre individualizado, dependiendo del fototipo del paciente, la localización de las estrías, el tiempo de evolución de las mismas y las características personales y edad del paciente, siempre siguiendo el criterio de nuestro dermatólogo”, remarca la experta.

De esta forma, lo último que aporta Villegas es lo importante de la prevención con los productos mencionados en momentos clave como el embarazo, la pubertad y también durante tratamientos con corticoides orales en tiempos prolongados. Aunque sin duda, evitar los cambios bruscos de peso también debe ser un dato a tenerse en cuenta.

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