Con unos sencillos trucos nuestros labios se verán más gruesos de forma natural, saludable y bonita, y evitaremos el resultado antinatural –y en ocasiones antiestético– que dejan a veces algunas cirugías. Seguro que a todas nos vienen casos a la cabeza.

Hidratación, siempre

La vaselina labial debe ser un básico que conviene que lleves siempre en el bolso. Aplícatela antes de pintarte los labios, pues al tener los labios hidratados te aseguras de que la sangre circula correctamente y ganan textura, además de que su aspecto mejora mucho.

Sí a la exfoliación

Un buen consejo para cuando tengas un evento importante y quieras que tus labios parezcan más gruesos (es incluso un consejo de emergencia que puedes poner en práctica en el baño en un segundo en medio de cualquier compromiso) es cepillarlos cuidadosamente con un cepillo de dientes. Así no solo los exfoliarás eliminando las células muertas e impurezas, y mejorando automáticamente su aspecto, sino que estimularás la circulación y tus labios parecerán ligeramente más gruesos. Si a continuación los maquillas con algunos truquillos, verás la diferencia.

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Factor de protección solar, también en los labios

Deberías utilizar una hidratante con factor de protección solar a diario, tanto en la cara como en los labios, en invierno y en verano. No olvides que el protector solar es un producto de belleza indispensable para prevenir el envejecimiento y proteger los labios de las agresiones externas durante todo el año.

Corrector, también en los labios

Ya puedes echar mano de ese corrector todoterreno y aplicarlo también alrededor de la zona labial. Si escoges un tono ligeramente más claro que tu base de maquillaje y lo aplicas cuidadosamente, tus labios parecerán automáticamente más carnosos. Si además están correctamente hidratados y exfoliados ya tendrás buena parte del trabajo hecho antes de escoger el pintalabios.

Perfilador en la línea de tus labios

Trabaja con el perfilador para crear a tu antojo la línea de tus labios (sin pasarte). Intenta dibujarla un poquito por fuera de tu línea natural, y posteriormente rellena con un pintalabios de un tono un pelín más oscuro (si el borde del labio es ligeramente más claro conseguirás que se vean más gruesos). Si ves que el resultado no queda natural y no acaba de convencerte, siempre puedes difuminar la línea del perfilador con un toque de corrector, que debes aplicarte siempre con cuidado.

No a los tonos oscuros

Los tonos mates y oscuros suelen quedar bien en los labios carnosos, ya que los resaltan y los convierten en el centro de atención. Si no es tu caso, lo mejor es que optes por rosas, melocotones, naranjas suaves o brillos, pues conseguirás el efecto que deseas. Otro secreto a la hora de pintarte los labios es aplicar un tono más oscuro en los bordes y ligeramente más claro en el centro, que los hará parecer más gruesos.

Acabado con gloss

Una buena idea es acabar siempre con un gloss transparente en el centro de los labios. Aumentará la sensación de volumen. Un truco es llevar uno siempre en el bolso y aplicarlo a menudo, especialmente si te haces con un gloss hidratante que además te ayudará a tenerlos saludables y bonitos.

Un toque de iluminador

Para acabar de dar a tus labios más suntuosidad y grosor, no olvides aplicar un toque de iluminador en el arco de Cupido: realzarás su forma e iluminarás tu sonrisa.

¿Ojos o labios?

Siempre puedes optar por mantener tus labios en un segundo plano y resaltar tu mirada, cosa que puedes conseguir a través del maquillaje. Debes tener en cuenta que si tienes los labios finos es una buena idea apostar por destacar los ojos, con sombras oscuras, un buen delineador y una máscara de pestañas potente. Así podrás maquillar tus labios con un suave rosa brillante –y todos los trucos que hemos detallado– y centrarás toda la atención en la mirada.