"Me quemaba la piel, me quería morir, me puse a gritar como una loca", relata una joven de 22 años al diario La Opinión de Murcia tras sufrir la picadura de una carabela portuguesa.

Cuando sufrió la picadura, el resto de bañistas no sabían cómo actuar y una de sus amigas consiguió apartar la carabela de la piel de la joven.

La joven fue trasladada en el Hospital Virgen de la Arrixaca, donde permanece ingresada.