En una breve declaración leída ante los medios, el prelado declaró su "compasión" por las víctimas, mientras sus abogados anunciaron que recurrirán la sentencia dictada en primera instancia.

El Tribunal Correccional de Lyon lo ha condenado a una pena de seis meses exentos de cumplimiento por haber ocultado los abusos cometidos sobre niños por un cura de su archidiócesis, al que mantuvo en su puesto hasta 2015. Barbarin, de 68 años, compareció a comienzos de enero ante ese tribunal junto a otros cinco cargos eclesiásticos de su archidiócesis -que fueron absueltos- por su silencio ante los abusos cometidos hace más de 25 años por el cura pederasta Bernard Preynat.

La condena ha llegado por sorpresa, ya que la Fiscalía no solicitó ninguna pena contra Barbarin por considerar que una parte de los hechos habían prescrito y que no estaba demostrado que hubiera intención de ocultamiento. Los jueces estimaron al final que no había prescripción por su inacción entre julio de 2014 y junio de 2015 y lo condenaron por no denunciar en ese periodo malos tratos a menores, aunque éstos se hubieran producido mucho tiempo antes, entre 1970 y 1990.

Junto a la pena de cárcel, que Barbarin sólo tendría que cumplir efectivamente en caso de reincidencia, tendrá que pagar una indemnización simbólica de un euro a ocho de las víctimas de Preynat que lo habían denunciado. Los abogados del cardenal anunciaron que recurrirán la sentencia.