No habían pedido ninguna ayuda por dependencia

El parricida de las Alcaravaneras ha pasado su primera noche en prisión. El caso ha dado giro sorprendente porque además del asesinato de su padre, el juez le imputa el homicidio imprudente de su madre. Fuentes de la investigación han confirmado a esta cadena que a la mujer. encamada por una enfermedad degenerativa, se le suspendió la atención médica hace medio año.

Hasta ahora se sabía que el sospechoso había confesado el crimen a través de una llamada al 112, pero lo hizo 15 horas más tarde de la muerte de sus progenitores. Tras el levantamiento del secreto de las actuaciones, se han conocido también más datos sobre este macabro suceso. El padre, un conocido poeta y abogado, murió como consecuencia de los múltiples hachazos que recibió mientras dormía. Su madre habría fallecido falta de cuidados adecuados a sus necesidades. En este contenedor, se encontraron algunas de las pruebas, bolsas de basura con pañales de orina y heces que tiró antes de confesar el crimen. La inspección ocular de la vivienda también, según el juez, pone de manifiesto la falta de condiciones higiénico sanitarias para la atención digna de la fallecida, que padecía una parálisis progresiva que la había dejado en cama desde hacía cinco años.

Además, fuentes de la investigación no han confirmado que hacía seis meses que se había suspendido la atención médica domiciliaria que venía recibiendo la mujer y no se había pedido ningún tipo de servicio de ayuda por dependencia..

El detenido, en su declaración, contó al juez que no sabía si su madre estaba viva o muerta, pero que se quedó esperando a que su padre volviera a casa, sin pedir ayuda en ningún momento para su progenitora.