En plena gira mundial, a su paso por Australia, Adele ha protagonizado uno de los momentos más cómicos que se recuerdan. La cantante interrumpió su actuación y consiguió que su naturalidad hiciese estallar de la risa a todos los presentes en el recinto en el que concedió su concierto en Brisbane.

La intérprete estaba sobre el escenario deslumbrando con su voz y su elegancia, cuando fue atacada por un enjambre de mosquitos que la persiguieron mientras corría tratando de huir de ellos. Los allí presentes no pudieron contener la risa y grabaron el cómico momento.

Mientras Adele huía horrorizada por el escenario gritaba: "Lo siento, no soy australiana, no me gustan los insectos", y añadía: "¡Todos están tratando de matarme!". Mientras agitaba su brazo tratando de alejar a los bichos, decía: "¡Me estaba chupando la sangre, me estaban chupando la sangre!". La reacción de la cantante ante el pánico que le daban los insectos hizo que los espectadores no pudiesen contener la risa.

Una vez más, la espontaneidad y naturalidad de la estrella musical británica hizo que todos disfrutasen del momento rodeados de risas y de buen humor.