La influencer Sofía Sánchez de Betank sorprendió a todos en la Gala MET al aparecer con un vestido que no era ni de Dior, ni de Versace ni de ningún sello de alta costura, sino de la marca española Mango. Sin duda, el vestido más asequible de la velada, y que captó la atención de todas las cámaras.

El vestido, diseñado por la misma Sofía y su estilista, Mimi Cuttrell, se creó en un tatefán estampado que pretendía evocar los colores de un mango, según ha asegurado la propia influencer. Así, cumplía perfectamente con la temática de este año de la gala, el concepto 'Camp' que llamaba a una moda lúdica, irónica y extravagante.

"Siendo embajadora de la marca fue algo natural hacer esto; hablé con ellos y aceptaron de inmediato. Estoy muy emocionada porque muestra que se puede desfilar por la alfombra roja con un vestido asequible genial", explicaba Sofía.

La modelo acompañó su llamativo vestido con unos salones hechos en satén naranja, a conjunto con el vestido.