Iker Casillas llevaba sin hablarse con sus padres casi diez años. Los problemas que surgieron entre ellos a raíz de la gestión del patrimonio del portero, les llevó a dejar de tener relación. Pero el infarto que el portero sufrió a primeros de mayo les ha unido de nuevo, y así sus padres viajaban hasta Oporto para comprobar cómo se encontraba su hijo tras lo sucedido.

De ahí que ahora también haya salido a relucir que Sara Carbonero tampoco se habla con su padre desde hace cinco años, cuando saltó el escándalo: su progenitor se dedicó a timar a gente de su pueblo, incluido el novio de la hermana de la periodista, Irene Carbonero. El padre fue condenado a dos años de cárcel por un delito de estafa continuada y, desde entonces, Sara no ha vuelto a mantener relación con él pese a lo muy unidos que estuvieron en el pasado.

Pero en el caso de Sara, el difícil momento que ha pasado tras ser intervenida de un tumor de ovario maligno, contra el que tendrá que seguir batallando en los próximos meses, no ha servido para que su padre y ella acerquen posturas.

Aun así Sara cuenta con el apoyo incondicional de su hermana Irene, a la que vimos visitándola en el hospital, o de su gran amiga Isabel Jiménez, que apenas se ha separado de ella en las últimas semanas.