Cayetano durante la faena con la muleta a su segundo toro

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UNDÉCIMA CORRIDA DE LA FERIA DE ABRIL

Oreja para "Cid" y Luque en la Maestranza

Los toreros Manuel Jesús "El Cid" y Daniel Luque cortaron una oreja cada uno en el festejo celebrado este jueves en Sevilla, en el que Cayetano Rivera a punto estuvo también de tocar pelo de no haber fallado con la espada.

La constancia siempre tiene premio. También en el toreo. Una máxima que resume los triunfos de este jueves en La Maestranza del "Cid" y Daniel Luque. Por contra, Cayetano no tuvo el debido reconocimiento a pesar de haber puesto tanto tesón, y, todavía más, finura también en la interpretación. La mala rúbrica con la espada fue determinante.

Empezó "El Cid" cortando la oreja al primero. Un "Cid" que bordó el toreo a la verónica, lo mismo en el recibo que en un quite posterior. A este toro le hizo Cayetano un quite, una verdadera preciosidad, de frente y por detrás. Punto y aparte para la actuación de un hombre de plata, "Alcalareño", por su entrega y torería en los dos pares que puso. Un lazo negro en la bocamanga simbolizaba el luto por la reciente muerte de su joven esposa, dedicándole con disimulado gesto al Cielo la ovación final. Más emociones en la faena de muleta.

Un buen toro el de Torreherberos, que de entrada hizo "el avión", planeando sobre el engaño, con viaje largo y franco. Toro de cara o cruz, de delicada apuesta, ya que como éste son los que pueden dejar en evidencia a los malos toreros. Mas ganó el sentimiento y la capacidad de "El Cid" en una faena "in crescendo" por el pitón derecho, y eso que en un ligero tropiezo al natural -sin llegar a ser desarme- paró la música. En el cuarto no pudo redondear "El Cid".

Cayetano tuvo otra notable intervención con el capote en su primero, al que lanceó a la verónica dando el medio pecho y echando la pata "pa'lante", ganando terreno hasta los medios. Siguió un lucido galleo por detrás. Y después de que Luque interviniera en su turno por verónicas replicó otra vez por saltilleras.

Conviene resaltar tan buenas intervenciones en una época en la que el toreo de capote anda bastante olvidado. La pena es que la faena de muleta no llegó a tomar altura, no se sintió el torero tan inspirado. En el quinto, en cambio, hubo cosas muy notables, y ello a pesar de que el toro apenas colaboró. Manso y aquerenciado. Cayetano lo buscó en tablas donde se hacía fuerte el animal. Le dio todas las ventajas al tiempo que le tapaba todas las salidas. No obstante, la vuelta al ruedo final de Cayetano tuvo sabor a triunfo.

Luque estuvo voluntarioso y entregado, firme, muy por encima de su noble pero huido primero, en el que es posible que le hubieran pedido también trofeo si lo llega a matar bien. En el sexto, de parecida condición, que estuvo prácticamente todo el tiempo pegado a tablas, fue donde encontró Luque el premio a la tenacidad, pues a base de insistir, en actitud siempre atacante, llegó a un emotivo arrimón final que fue la clave de su triunfo. La estocada fue espectacular y efectiva. Y cayó la oreja.

FICHA DEL FESTEJO
Toros de Torreherberos y Torrehandilla -el cuarto como sobrero-, hierros del mismo encaste y casa ganadera, de aceptable presencia, mansos y "rajados", a excepción del muy manejable primero, que, no obstante, también terminaría "cantando la gallina".
Manuel Jesús "El Cid": estocada en "el rincón" (oreja); y pinchazo y estocada (silencio).
Cayetano Rivera Ordóñez: media (silencio); y pinchazo y estocada (vuelta tras petición).
Daniel Luque: dos pinchazos y estocada corta (ovación tras aviso); y buena estocada (oreja tras aviso).

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