INVESTIGADORES DEL HOSPITAL GERMANS TRIAS i PUJOL

INVESTIGADORES DEL HOSPITAL GERMANS TRIAS i PUJOL

El ibuprofeno y la aspirina ayudan a curar la tuberculosis

Se infectaron un centenar de ratones que con un tratamiento de ibuprofeno y aspirina lograron frenar la progresión de la enfermedad, aunque los investigadores reconocen que sólo estos dos antiinflamatorios no frenan la infección, pero su bajo coste y sus escasos efectos secundarios los convierten en buenos complementos para el tratamiento.

Una pastilla de Ibuprofeno
Una pastilla de Ibuprofeno | EFE

Investigadores del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona han logrado demostrar que la ingesta de ibuprofeno y 'Aspirina' ayuda a curar la tuberculosis, en un experimento pionero realizado con ratones y que publica la revista 'Journal of Infectious Diseases'.

El director de la Unidad de Tuberculosis Experimental del Instituto de Investigación en Ciencias de la Salud del centro (IGTP), Pere-Joan Cardona, ha aplaudido el hallazgo, basado en una "prueba de concepto radical". Los investigadores forzaron la infección de más de un centenar de ratones que, únicamente con un tratamiento a base de ibuprofeno y sin la ingesta de los antibióticos que habitualmente sirven para tratar la tuberculosis, lograron frenar la progresión de la enfermedad.

Estos, en lugar de morir, eran capaces de sobrevivir hasta tres semanas más y, en la mitad de los casos, se mantenían con vida, por lo que el ibuprofeno, incluso estando a punto de morir, no solo salva a los ratones sinó que también "reduce la concentración bacteriana sin antibióticos".
Cardona ha celebrado el hallazgo porque, más allá de representar el descubrimiento de una nueva terapia aplicable a humanos, también ha servido para "demostrar cómo se genera la enfermedad".

La utilidad de ibuprofeno y ácido acetilsalicílico se centra en que ambos medicamentos reducen las inflamaciones, y es precisamente la inflamación que se genera para combatir la infección bacteriana en los pulmones la que provoca un aumento de la lesión tuberculosa y favorece el desarrollo de la patología. El mismo grupo del Hospital Can Ruti ya publicó hace tres años un estudio que demostraba cómo 9 de cada 10 personas infectadas con la bacteria del género 'Mycobacterium' no desarrollaban la enfermedad, al envolver con fibras de colágeno las lesiones, y ahora han demostrado que, en el 10% de infecciones restantes, la inflamación juega un papel capital, por lo que es precisamente la ingesta de inflamatorios lo que la puede frenar en estos casos.

"Nos dimos cuenta de que hay un componente inflamatorio que no se había tenido en cuenta", ha subrayado Cardona, que ha defendido la posibilidad de iniciar un estudio en humanos para demostrar el mismo efecto que en ratones, por lo que ha confiado en lograr la financiación necesaria para ello --en mayo explicará el hallazgo en un congreso en Dinamarca y en junio lo hará en EE.UU.--.

Sin frenar la infección
El investigador ha reconocido, no obstante, que el tratamiento con ibuprofeno o aspirina no lograr frenar la infección, aunque ha insistido en que el reducido precio de estos medicamentos y sus escasos efectos secundarios los convierten en unas fantásticos candidatos para completar el tratamiento habitual con antibióticos.

Cardona ha recordado que actualmente los tratamientos contra la tuberculosis se prolongan durante seis meses, hasta veinte en caso de presentar resistencias, y se ha mostrado convencido de que combinarlos con antiinflamatorios ayudarían a reducir los plazos y a mejorar los resultados.
El investigador del IGTP ha aplaudido el hallazgo de un "conclusión de aplicabilidad inmediata" que podría beneficiar a pacientes de tuberculosis con multirresistencia.

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