"El peor de los mocosos de Hollywood", "un estornudo a la búsqueda de una nariz disponible" o "cara aplastada acartonada". Son algunos de los piropos para Tom Cruise, Hugh Grant y Matt Damon que lanza el despiadado crítico David Thompson. Un hombre de apariencia pacífica que acaba de publicar la quinta edición de su Diccionario del cine, un devastador diagnóstico de las celebrities más populares.

Ben Affleck tampoco escapa a sus comentarios. Es "aburrido" y "criminalente afortunado de haber llegado tan lejos", afirma. Muy lejos, casi a la basura,  ha tirado a Demmi Moore: "No tiene sentido dramático" asegura el autor. Directo al contenedor y por cortesía de Thomson ha llegado el trabajo "flojo y ordinario", describe, de Hilary Swank.

Ni la "impresionantemente bella", como él la llama, Keira Knightley se ha salvado de estos dardos envenenados. Según él es "tan poco interesante como una crema que se ha refrigerado demasiado y ha perdido su sabor".

Jennifer Aniston es una de las niñas mimadas del escritor. De ella dice que "gana en las distancia cortas" y que es difícil que no guste.  La otra, como no, es Angelina Jolie.  Sus carnales labios son, esta vez, los protagonistas. Dice el autor que L"la seducción de su boca podría dejar ciego a cualquiera".