El aumento del agua dulce proveniente de estas precipitaciones rebaja el nivel de salinidad de las rías donde se ejerce el marisqueo. Las mariscadoras nos cuentan que, con una agua más dulce hay menos almejas que capturar y por lo tanto su precio se elevará de cara a las próximas navidades.

Si las fiestas navideñas encarecen de por sí estos productos, con menos producción disponible debido a las borrascas de noviembre su precio podría elevarse incluso más este año