Esta madre llamó al 112 porque su hijo comenzó a ahogarse. Recuerda que cuando ocurrieron los hechos era un domingo que acababan de desayunar cuando su marido y ella escucharon un golpe. Su hijo se había mareado y había caído al suelo. Inmediatamente llamaron al 112 ya que su hijo medía 1,80 y era inviable llevarle al hospital en ese estado.

En un principio pensaron que se trataba de un mareo pero cada vez su estado empeoraba al igual que su color de piel que iba volviéndose azulado. El médico del 112 que atendió a Carmen le pidió que su hijo se pusiera al teléfono y tras escucharle afirmó rotundamente que Aitor respiraba "perfectamente".

Minutos después repitieron la llamada. Recuerda Carmen que esa mañana desde su casa llamaron hasta 5 veces al 112 y una a la Guardia Civil.

El médico del 112 le preguntó varias veces si su hijo se había tomado algo. "Pensaba que mi hijo era un drogadicto", señala.

Carmen Flores, defensora del paciente, lamenta que el "médico ejerciera de vidente" y no fuera hasta el momento en el que le comunican que Aitor no respira cuando parezca alarmarse por esa llamada.

Carmen espera que los facultativos que atendieron a su hijo no vuelvan a ejercer: "Que estas personas cumplan un castigo y no vuelva a ejercer en su vida. Mi hijo lleva dos años en el cementerio. En el primer momento me tenían que haber mandado una UVI".

Puedes volver a ver toda la información sobre esta noticia en Atresplayer.