El padre del niño secuestrado por su madre en Villar de Cañas (Cuenca) todavía no puede creerse el calvario por el que ha pasado el pequeño los últimos años.

Rafael Marcos no ve a su hijo desde el 19 de noviembre de 2011. Tras divorciarse la madre le acusó de abusar de él y le retiraron la custodia. La madre alegó en el juzgado que formaba parte de Podemos y tenía que trasladarse a Jaén. Tiempo después la progenitora, María Sevilla, comenzó a presidir la asociación 'Infancia Libre' que vela por los derechos de los menores. "¿Quién va a dudar de alguien que crea una asociación para proteger a los niños", se preguntaba.

La arrestada se encontraba fugada de la Justicia desde septiembre de 2018 por incumplir una sentencia judicial que otorgaba la custodia del menor al padre.

"¿Quién iba a dudar de alguien que crea una asociación para defende a los niños?"

El caso se resolvió el pasado viernes. La Policía llamó a Rafael y le dijo que necesitaba que no se despegara del teléfono en las próximas horas porque habían localizado al niño. "En ese momento se me paralizó el corazón", confiesa. Cuando el niño vio a su padre se quedó parado, "como en 'shock'".

El padre del niño asegura que su hijo estaba todo el día sin salir de la casa. "Sé que se levantaba a mediodía, casi por la tarde, veía telenovelas con su madre y poco más", sostiene. "Mi hijo salía al ocaso a la calle y el resto vivía encerrado como si estuvieran en la cárcel", lamenta.

"Es como un niño burbuja porque le dan miedo todas las cosas"

Para Rafael su hijo "es como un niño burbuja porque le dan mucho miedo todas las cosas". "Si llego a saber todo esto antes yo creo que me pego un tiro y me suicidio. Yo me muero", lamenta.