Sémper asegura que hace política "en una de las partes de Europa donde el nacionalismo tiene más peso y está más enraizado". "Lo de Vox me parece casi una broma porque yo padezco el nacionalismo vasco de una manera tan cruda y tan ruda como esta. Estoy inmunizado frente al nacionalismo", destacaba. Considera que en la sociedad actual "se premia a los que dicen que lo de ETA era un mal menor a soportar, que son los de Bildu".

Para el del PP "el disurso de Vox se aleja de los valores de la concordia y de entendimiento entre españoles". Apunta a que la formación de Abascal quiere imponer una forma homogénea de entender España: "Una visión nacionalista de España".

Sémper le tiene una precio a prueba de bombas a Santiago Abascal. "Tengo una afecto personal hacia Santi que no me nubla el análisis político sobre lo que defiende", asegura. Defiende que el PP tiene que ser capaz de hacer ver a aquellos que votaron a Vox que votar por cabreo no es una respuesta a los problemas.