Para Garrigues Walker el principal problema en la política española es la dificultad que se encuentra en el diálogo, que no permite a los partidos llegar a acuerdos. Como afirmaba, la democracia no se puede conseguir si no se cede y "la gente tiene que entender que convivir en desacuerdo es la clave".

Asimismo apuntaba que en España, a diferencia de otros países, los cambios políticos provocan cambios administrativos tremendos, lo que da lugar a que la inestabilidad política sea sinónimo de problemas en la administración.

Por otro lado, asentaba la idea de que "los valores en política son distintos a los que existen en la ciudadanía y eso es algo que sucede en todo el mundo", con lo que quería hacer ver que los cambios de postura continuos entre partidos son algo normal y que no deben de sorprender a los españoles.

Para Garrigues el buen resultado se conseguiría con el acuerdo, y frente a la situación actual "la comunidad periodística y económica deberían de ser muchísimo más críticas y no tener tanta digresión".

También habló a cerca de la manera en la que muchos políticos se comunican, perdiendo las formas en la mayoría de ocasiones, pero asegura que los ciudadanos se dan cuenta de todo y al final cada decisión, cada palabra o cada acto, acabará recibiendo sus consecuencias, además de dificultar todavía más la capacidad de diálogo y comprensión.

Por último, durante la entrevista Susanna Griso le mostró imágenes de la Iglesia de Santa Ana en Barcelona, donde la parroquia se ha convertido en un refugio de los niños de la calle, los cuales llegan con graves lesiones mentales. Antonio Garrigues Walker ha respondido como presidende de honor de ACNUR con palabras que denunciaban la situación actual: "El tema de la inmigración es incorregible mientras haya discrepancia de riquezas".