1. El piloto. Matthew Weiner escribió el primer episodio de 'Mad Men' en 1999, mientras trabajaba en otra serie, 'Becker', protagonizada por Ted Danson. El texto sería su carta de presentación para entrar como guionista de David Chase en 'Los Soprano'. Durante el descanso del rodaje de la sexta temporada, Weiner rodó el piloto utilizando parte del equipo de HBO y con el apoyo de Chase.

2. El estreno. Sin embargo, según Weiner, HBO no aceptó el proyecto porque Chase no participaba en él. Así fue como se estrenó casi de tapadillo, sin promos, en AMC, una cadena asociada más bien a las emisiones de cine clásico.

3. La crítica. A pesar de las bajas audiencias –un millón y medio de espectadores vieron el piloto en EE UU–, 'Mad Men' puso de acuerdo a la crítica que la encumbró como pocas veces se ha visto. Sin ser de HBO lo parecía. Además, Don Draper llegaba justo en el momento en el que decíamos adiós a Tony Soprano. La serie puso en el mapa a AMC, que un año después estrenaría nada menos que 'Breaking Bad'.

4. El creador. El perfeccionista Matthew Weiner (Baltimore, 1965) se implicó de lleno en 'Mad Men'. Guionista de toda la serie, no dejaba nada abierto a la improvisación, escribiendo los diálogos cerrados. Además, fue el director de nueve episodios, incluidos los últimos episodios de cada una de las siete temporadas.

5. El protagonista. La elección de Jon Hamm, un actor desconocido, fue un empeño personal de Weiner, que, sin embargo, no contó con el apoyo de los productores, que obligaron al futuro Don a pasar por varias pruebas. Se barajó la posibilidad de que fuera Thomas Jane, que lo rechazó porque “no hacía televisión” (en 2009 se lo debió de pensar mejor porque protagonizaría Hung, Superdotado). Jon Hamm es el único actor que aparece en todos los episodios.

6. La intro. Los títulos de crédito son una declaración de intenciones de la estética de la serie, un homenaje al diseñador Saul Bass, en concreto, al póster de 'Vértigo' (1958), de Alfred Hitchcock, con la imagen de un hombre cayendo al vacío. Según Weiner, el cine del director inglés ha sido su mayor influencia visual. Remataba la secuencia la silueta recortada en negro del protagonista, de espaldas, sentado en un sofá, mientras espera con un cigarro encendido en la mano. De fondo: "A Beautiful Mine", de RJD2.

7. La trama. El esteticismo de 'Mad Men' era la envoltura simbólica tras la que se escondía la reflexión, muchas veces, irónica, sobre temas universales como el racismo, el sexismo, la homofobia o el adulterio. Weiner provocó con la serie, detallista como pocas y muy bien escrita, debates semanales, además de numerosos análisis gracias a sus constantes referencias culturales. Nada quedaba al azar. Sirva como ejemplo el nombre real de Whitman para Don, que nada tenía que ver con el poeta Walt Whitman: Weiner lo eligió porque le sonaba a “white man” (hombre blanco).

8. Las secundarios. January Jones iba a ser Peggy Olson pues Weiner no pensaba desarrollar el personaje de Betty Draper. El actor más veterano fue Robert Morse (Bertram Cooper), que comenzó con 75 años y acabó la serie con 84. La mayoría de los secundarios han aparecido en 'Mujeres desesperadas'. A pesar de su desagradable sabor, todos los actores se tuvieron que acostumbrar a fumar unos cigarros de pega y a beber sus old fashioned, obviamente, con alcohol de pega.

9. Los premios. La primera temporada se llevó dos Globos de Oro, a mejor serie y actor (Jon Hamm), y seis Emmy (a Jon Hamm se le resistió el Emmy hasta la última temporada). En total: 16 Emmy y cuatro Globos de Oro. 'Mad Men' se convirtió en la primera serie por cable en ganar como mejor drama en los Emmy.

10. El final. Teorías de todo tipo surgieron de algunas escenas poco claras en 'Mad Men'. Como aquella en la que Megan lució la misma camiseta de Sharon Tate, lo que sugería que podría ser asesinada como la mujer de Polanski y que, en realidad, fue usada por la diseñadora Janie Bryant para reafirmar la postura del personaje contra la guerra de Vietnam. (Si no has visto el final de 'Mad Men' no continues leyendo). Algo parecido ocurrió con el final, pero al contrario que su mentor, David Chase, con 'Los Soprano', Matthew Weiner sí aclaró que el famoso anuncio de Coca-Cola que remata la serie –para Weiner el mejor de la historia– es creado por Draper, inspirándose en la comuna hippie en la que había encontrado la paz interior.