Si nunca has visto 'Breaking Bad' (pero deberías)

En 2008 se estrena 'Breaking Bad', serie de Vince Gilligan, conocido hasta entonces por ser el guionista de algunos episodios de 'Expediente X'. Este drama aparentemente convencional sobre un profesor de química, enfermo de cáncer terminal, que decide traficar con meta para sacar adelante a su familia recordaba a la 'Weeds' de Jenji Kohan que se había emitido desde 2005. En aquella era una viuda la que se transformaba en una delincuente con tal de sobrevivir. Pero 'Breaking Bad' pronto demostró ser otra cosa.

Una comedia negrísima cuyo protagonista, Walter White, un perdedor sin agallas, empezaba a ascender en el escalafón, con una ambición desmedida, codeándose con los peores criminales hasta convertirse en una especie de leyenda de la droga llamada Heisenberg. Para muchos, Bryan Cranston, el protagonista, había quedado en la retina como el padre calzonazos de 'Malcolm'. Lo que hizo el actor con este personaje tan ambiguo dejó al personal boquiabierto, y la admiración por su trabajo se convirtió en devoción. Bryan Cranston ha seguido haciendo cine, papeles dramáticos, pero nunca ha dejado de participar del cómico que lleva dentro, algo que aplauden sus fans, que somos la mayoría de los seres humanos.

Junto a él, otra de las piezas indispensables de 'Breaking Bad', es Jesse Pinkman, el adicto interpretado por Aaron Paul, que ayuda al profesor en sus tejemanejes, una especie de Sancho Panza para el quijotesco dealer.

Este chaval, otro perdedor a su manera, ve en Walter la figura paterna que añora y ambos comienzan una extraña aventura en la que, literalmente, les pasará de todo, llegando a enfrentarse hasta las últimas circunstancias. 'Breaking Bad' duró cinco temporadas, hasta 2013. Dos años después, se estrenaba 'Better Call Saul', la precuela protagonizada por Bob Odenkirk, el abogado de Heisenberg. Lleva cinco temporadas y para algunos está al mismo nivel de calidad que 'Breaking Bad'. La esperada reaparición de Walter y Jesse en alguno de sus episodios mantiene a la audiencia enganchada.

Si viste 'Breaking Bad' (pero no te acuerdas)

Este texto contiene SPOILERS del final de 'Breaking Bad'.

Walter está casado con Skyler, embarazada al inicio de la serie, con un hijo llamado Walt Jr. Para pagar las facturas, Walter y Jesse comienzan a fabricar meta y a venderla. Uno de los momentos memorables entre ambos (y hay unos cuantos nivel patoso) demuestra el toque de comedia negra explícita de la serie: la caída de la bañera llena de ácido. No están solos: el cuñado de Walter, Hank, trabaja en la DEA y perseguirá durante toda la serie a un fantasma, sin saber que Heisenberg es de su propia familia. Además, entre la peor calaña de traficantes se encuentra el tío Salamanca, pintoresco personaje en silla de ruedas que hace tocar un timbre, el mismo que le llevará a la muerte junto con Gus Fring, el discreto dueño de Los Pollos Hermanos.

A pesar de la inicial amistad y colaboración, cual buddy movie, Jesse no le perdonará a Walter haber matado a su novia, Jane, interpretada por Krysten Ritter (Jessica Jones), a la que deja morir en su propio vómito tras un colocón. Jesse, harto de ser manipulado por Walter, quiere dejarlo, pero el ambicioso Walter, enfermo de poder, es un obseso del control, quiere crear un imperio de la droga, más allá de obtener ganancias de ello. Y acaba matando también a la nueva novia de Jess. Otros personajes míticos de ‘Breaking Bad’ son los gemelos mexicanos, Mike, la mano derecha de Gus; la icónica mosca que protagoniza un episodio entero… Como moscas van cayendo todos, Hank, Mike, Lydia, la mujer de Hank, y el propio Walter.

Jesse es secuestrado por una panda de neo-nazis. Walter los mata con una suerte de pistola robot que, carambolas de la vida, también acaba con él en el último episodio de la quinta (y última) temporada de la serie. Jesse Pinkman huía entonces hacía la libertad en su Chevrolet El Camino de 1978, dejando atrás por fin a Walter/Heisenberg que había acabado siendo la mayor de sus pesadillas. Nunca supimos qué ocurría con Jesse el fugitivo, si se mereció ser feliz o vivió atemorizado por la culpa o acorralado por los recuerdos. Los actores Matt Jones y Charles Baker retoman sus personajes en 'El Camino' como los amigos delincuentes de Jesse, Badger y Skinny Pete. En uno de los adelantos de la película, se veía a Skinny Pete siendo interrogado por la policía pero se negaba a dar información sobre el paradero de su colega.

Si ya has visto 'El Camino' (opinión)

Este texto contiene SPOILERS de la película 'El Camino'.

"Eres mi héroe", le dice Skinny Pete a Jesse cuando se despiden en la película 'El Camino'. Dice en alto lo que piensa el fan de la serie, porque Jesse es un héroe, sí, un superviviente. Seis años después del final de 'Breaking Bad', Aaron Paul protagoniza la película de dos horas que remata la experiencia vital de su personaje. Cubierto de cicatrices físicas y psicológicas, Jesse Pinkman huye en su coche, esquivando las sirenas de la policía. Así comienza 'El Camino'. Para ser más precisos arranca con un inesperado flashback con Jesse y Mike (Jonathan Banks) hablando del futuro. Sin lugar al que ir, recala en casa de sus colegas Badger y Skinny Pete, que no dan crédito a lo que ven. Se rapa la cabeza, se afeita y se coloca el gorro negro de Skinny. ¿Qué será de él ahora? Jesse es el hombre más buscado en EE UU. El único testigo de una masacre que acabó con nueve personas, incluyendo (y se confirma para aquellos que podrían pensar lo contrario) a Walter White.

La película no se centra exclusivamente en el tiempo presente, sino que, como hace también 'Better Call Saul', intercala flashbacks, centrados en su cautiverio, vigilado por su secuestrador, Todd (Jesse Plemons), y en la peculiar relación que mantuvo con éste fuera de la jaula en la que estaba prisionero. Más allá de sentir su frustración, explica el siguiente paso a dar de Jesse en su huida: la casa de Todd. La desmantela (en una magnífica secuencia) buscando dinero. Es decir, Jesse vive unas cuantas peripecias, no escapa de buenas a primeras. La segunda hora da uno de esos inevitables giros, implicando a la "policía" corrupta, para que el criminal no se sienta tan solo. A Jesse se la vuelven a colar, porque, en el fondo, carece de la picardía de su otrora mentor Walter. Los compañeros de Todd le timan (nos muestran sus caras en un flashback). Logra escapar de nuevo, escurridizo, cosas del azar. Es curioso ver las mismas localizaciones que las de 'Breaking Bad' y reapariciones como la de Robert Forster (que aparece en el episodio 5x15).

Si no has visto 'Breaking Bad' son detalles que te pierdes. Jesse sigue huyendo, no le queda otra y Aaron Paul transmite la desazón de no saber qué hacer realmente. Lo único que importa es el dinero, la venganza. Jesse está desesperado y va a por todas. Y, sí, reaparece Bryan Cranston interpretando a Walter White, una de las grandes sorpresas de la película. De nuevo, juntos caminando por un pasillo, como si nunca hubiera acabado 'Breaking Bad'. Un gran regalo para los fans. Porque 'El Camino' es una película hecha para sus seguidores. Volver a ver a la dupla de nuevo mano a mano cuando se llevaban bien es un mazazo emocional. Pero aún hay más, porque la excusa no es otra que hablar del futuro de Jesse, mientras comen en una cafetería. Así empieza y así acaba ‘El Camino’ hablando de la segunda oportunidad de un personaje atormentado que necesitaba redimirse, respirar la libertad.

Jesse huye a Alaska, como le aconsejó Mike. ¿Y es este su último adiós? Vince Gilligan nos concede otro deseo, ver a Jesse y Jane también de nuevo juntos. No son alucinaciones, son recuerdos. Muy al estilo Don Draper en 'Mad Men', Jesse, por fin, sonríe. Y, tal vez, sí, sea feliz, como deseaba Vince Gilligan y todos los espectadores.