1. Skyler White: A pesar de ser un personaje bien construido y con un arco dramático de primera, Skyler ha sido la gran odiada de 'Breaking Bad'. Ni siquiera el Emmy para Anna Gunn ha reducido el odio que despierta la mujer de Walter White. Los ataques 2.0 para Skyler han ido dirigidos desde su sobrepeso hasta sus (no pocos) ataques de nervios. 

2. Susan Mayer: De todas las protagonistas de 'Mujeres Desesperadas' Susan Mayer es sin duda la más vilipendiada por los fans de la mítica serie de ABC. No ayudó que Teri Hatcher fuese un tanto rancia con sus compañeras de rodaje y que no estuviese presente en las muchas fotografías que colgaban el resto del reparto en las redes sociales. A pesar de todo Susan siempre fue un poco más protagonista que las demás. Prueba de ello fue la escena final de la serie. 

3. Serena van der Woodsen: La protagonista de 'Gossip Girl' hacía hablar a los muertos. El personaje, hueco como pocos, no ayudaba y Serena fue repudiada por los espectadores desde el principio y hasta el final de la serie. Blair Waldorf, interpretada por Leighton Meester, se comió a su rival y se convirtió en la auténtica protagonista. Lo único que pasará a la historia fue el estilismo de Serena, impecable en la mayoría de ocasiones. 

4. Sansa Stark: Pobre Sansa, que a pesar de todo lo que ha pasado en 'Juego de Tronos', no goza del cariño de los espectadores, que la desean más muerta que viva. Pasarse media serie llorando no ayuda para que la hija mayor de los Stark sea querida por los seguidores de la serie de HBO. ¿Quién sabe? Puede que un día se líe la manta a la cabeza y se rebele contra los Lannister. Aunque todos sabemos que eso no va a pasar. 

5. Mellie Fitzgerald: La primera dama de los Estados Unidos en 'Scandal' es la mala malísima, la madrastra en la fábula político amorosa de Shonda Rhimes. Puede que sea una persona insoportable pero sin ella la serie no tendría sentido. Su carácter pasivo agresivo y su tendencia a sonreír fríamente en los momentos más duros hacen de ella un personaje infinitamente más divertido que su antagonista, Olivia Pope.