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BETTY VE TELENOVELAS

Llega 'Fugitiva' ('Sen Anlat Karadeniz'), una historia con la que fugarnos cada noche en Nova

Con el preestreno de 'Fugitiva' ('Sen Anlat Karadeniz') hemos conocido ya a Nefes y han bastado unos pocos minutos para intuir que esta mujer rebelde, profunda e imparable tiene todas las características para convertirse en una nueva heroína para los espectadores, al igual que anteriormente lo hicieron 'Fatmagül', 'Sila' o Zeynep y Melek ('Madre'), que también tuvieron que luchar contra todo y contra todos para defender su libertad, su identidad y sus derechos.

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Una jaula de oro

Conocemos a Nefes (Irem Helvacioğlu) en plena huida por un frío bosque del mar Negro, pero muy pronto descubrimos que su fuga empezó mucho antes. Empezó en una impresionante mansión de Estambul a la que no le faltaba ni un solo detalle en cuanto a comodidades y lujo. Pero faltaba lo más importante. Libertad.

A simple vista, Nefes parece la princesa de cuento que vive en un castillo con su príncipe y el hijo de ambos, pero la realidad es más propia de una página de sucesos que de una revista del corazón.

Nefes vive en constante estado de alarma y miedo porque sabe que debe medir cada uno de sus actos y de sus palabras para no despertar al monstruo que Vedat lleva dentro, aunque, para ser exactos, Vedat no tiene un monstruo encerrado en su interior. Vedat es un monstruo.

Y no hace falta que él haga nada para que nos percatemos de ello. La mirada de Nefes cada vez que lo ve habla más que mil palabras y el salto hacia atrás que da cada vez que mueve una mano es aún más evidente.

Irem Helvacioğlu consigue transmitirnos ese pánico con una única mirada, al igual que consigue transmitirnos su dolor. Desde la comodidad de nuestros sofás sentimos la necesidad de encogernos y emitir el quejido que ella se ve obligada a contener.

Y con el corazón encogido nos llena de cierta esperanza ver cómo Nefes intentar crear para su hijo un entorno lo más normal y feliz posible, aunque la emoción de Yiğit al ver el mar y su miedo al verse en un mercado rodeado de multitud nos dice hasta qué punto tuvo que luchar esa madre por conseguir que su hijo sonriese cada día.

Y se nos encoge aún más el corazón ver cómo ese pequeño niño al que hay que cuidar y proteger intenta cuidar y proteger a su madre, cómo intenta no despertar al monstruo para que su madre no llore, cómo intenta infundirse valor con una lámpara ante el miedo a lo desconocido que se abre ante ellos tras escapar del castillo de Cara Pálida.

Y es entonces cuando Nefes consigue un poco de paz. Cuando consigue quedarse dormida y aunque ella lamenta haberlo hecho, en realidad es una buena señal. Es la señal de que lejos de aquella cárcel se siente no solo libre, sino también tranquila, serena, confiada y puede dormir sin tener un ojo abierto pensando en el siguiente golpe.

Pero, ¿podrá Nefes seguir durmiendo plácidamente o volverá a despertarse en su pesadilla?

Tahir, el héroe loco

Si bien Nefes encontró el valor, la habilidad (las ventanas sin manilla dan muestra del calado del encierro al que se han visto sometidos madre e hijo) y la oportunidad (no deben ser muchas las visitas que han recibido en estos años), justo es reconocer que tuvo la suerte de caer en el maletero de un buen hombre como es Tahir (Ulaş Tuna Astepe). Mucho habrían cambiado las cosas si quien hubiera abierto aquella puerta hubiera sido Mustafá.

Porque Tahir ya intuyó desde el primer segundo qué sucedía en esas cuatro paredes. Ya tuvo claro a primera vista qué sucedía en ese matrimonio. Y notamos que le cuesta un esfuerzo inmenso contener su ira, su rabia y su indignación al ver los moratones de su anfitriona.

Y el loco Tahir se convierte casi en el único cuerdo de su familia (junto a su cuñada y sus hermanos mellizos) y defiende su decisión de proteger a Nefes y Yiğit. No le importa enfrentarse a su hermano. No le importa enfrentarse a su madre. Y desde luego no le importa ignorar completamente a su proyecto de novia.

Tahir es un hombre del mar Negro y en el mar Negro se protege a quien lo necesita y no se traiciona a los invitados. El problema es que Nefes está tan acostumbrada a vivir en un entorno hostil, cargado de amenazas, insultos y golpes que se siente en la permanente necesidad de estar a la defensiva, de autoprotegerse para poder proteger a su hijo.

¿Será capaz Tahir de derribar esa coraza de miedo y desconfianza que recubre a Nefes? ¿Encontrará las respuestas a todas sus preguntas? ¿Seguirá siendo ese héroe loco dispuesto a todo por defender a una mujer en apuros o se plegará a las peticiones de su familia de que deje pasar el asunto?

El monstruo Cara Pálida

Desde que las telenovelas turcas llegaron a España, han sido muchos los villanos que se han ganado a pulso nuestro odio: los Yasaran en 'Fatmagül', Tayyar y Nedret en 'Amor de contrabando' ('Kara Para Ask'), Cengiz en 'Madre' o Nasuh y Azize en 'Hercai', pero el Vedat de 'Fugitiva' llega con muchos puntos para no sólo unirse a la lista sino también para escalar puestos a gran velocidad.

Sabemos que es el malo de la historia desde el mismo instante en que Nefes clava sus impresionantes ojos en él y enseguida comprendemos por qué.

Vedat es un maltratador de libro. A su mujer la trata como a una alfombra, pero, según esa realidad distorsionada en la que vive, la culpa es de ella. Es culpa de ella que no pueda salir a pasear en bicicleta con su hijo. Es culpa de ella que sea el ama de llaves quien controle sus llamadas. Es culpa de ella que tenga que ocultar sus moratones bajo el maquillaje. Es culpa de ella que su familia “normal” no se sostenga en público ni durante una cena. Es culpa de ella que un extraño se haya dado cuenta de que el feliz matrimonio no es más que una pantomima.

Eso sí, Vedat tiene claro que hay algo que no es culpa de Nefes. Su desaparición. Nefes no se ha escapado. ¿Cómo podría hacerle ella algo así a él? ¿Cómo podría abandonarlo si ella es su razón para vivir? ¿Cómo podría escaparse de esas cuatro paredes de las que lleva años sin poder salir? ¿Cómo podría huir de ese ejército de guardaespaldas que controla cada uno de sus movimientos y hasta le aconsejan que no se deje ver en público con la cara marcada?

No, claro que Nefes no ha huido. Ha sido Tahir quien la ha secuestrado y como ha sido él quien se la ha llevado, debe ser él quien se la devuelva. Eso sí, por si acaso, Vedat se va bien acompañado a recuperar a su mujer. Tahir no es nadie y lo va a destrozar por llevarse a su mujer, pero siempre es mejor ir con alguien a solucionar este tipo de problemas maritales.

Porque Vedat, además de ser un maltratador y de vivir en una realidad paralela, es un cobarde. Cobarde porque tiene encerrada a cal y canto a su familia porque teme que salgan por la puerta para no volver. Cobarde porque, dentro de su retorcida visión del mundo, sabe que lo que pasa en casa debe quedarse en casa y pone su mejor cara y su mejor tono para enmascarar su verdadero rostro. Cobarde porque lleva a un ejército para enfrentarse a un único hombre.

¿Podrá un cobarde como Vedat derrotar a un valiente como Tahir? ¿Cómo acabó Nefes en las garras de semejante monstruo? ¿Siempre fue así de repugnante o ha evolucionado de mal en peor?

Aliados de unos y otros

Pero en esta historia hemos conocido a otros personajes y casi podemos hacer una clara división entre los aliados de Nefes y los aliados de Vedat.

Porque sí. Aunque nos resulte inmoral, incomprensible e inconcebible, Vedat cuenta con aliados. La primera es Eysan, que sí, tal y como dice Nefes, es una vergüenza para las mujeres. ¿Cómo es posible que una mujer calle, permita y consienta semejante maltrato a otra mujer? ¿Qué le corre por las venas a Eysan? ¿Cianuro? ¿Qué vínculo la une a Vedat como para tolerar semejante situación?

Pero no solo Eysan es una vergüenza para las mujeres. La madre de Tahir no se queda atrás. Primero va a casa de una vecina en busca de esposa para su hijo. Lo que diga él no importa y ella menos aún. Y, además, invita cordialmente a Vedat a entrar en su casa para llevarse a Nefes.

Firmemente apoyada por su hijo Mustafá, que, al igual que Vedat, también habla de “secuestro”. Mustafá tampoco cree posible que una mujer decida libremente abandonar su casa.

Pero Nefes también cuenta con importantes aliados, aparte de Tahir. La principal es Asiye, la esposa de Mustafá. Y lo curioso es que la primera secuencia de Asiye nos hace pensar que la odiaremos profundamente por caprichosa, pero en cuanto ve a Nefes y entiende lo que sucede, cambia por completo nuestra percepción. Asiye es, por ahora, la única candidata a amiga de Nefes.

Por lo tanto, 'Fugitiva' llega con mucha fuerza y con muchas razones para que cada noche nos fuguemos con ella.

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