SIN EMPATÍA

Cómo reconocer a las personas manipuladoras

¿Sientes que hay personas con las que pierdes totalmente el control porque acabas haciendo siempre lo que ellas quieren sin darte cuenta? Continúa leyendo porque este artículo es para ti.

Dos mujeres discuten

Dos mujeres discutenPexels

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Las personas manipuladoras generan un ambiente de malestar y se dedican a obtener beneficios a nuestra costa, sin importar lo que nos perjudiquen. Las personas manipuladoras buscan controlar y cambiar las percepciones y comportamientos de los demás sin que ellos lo perciban, siempre con el objetivo de beneficiarse de ello.

Podemos expresarle a una persona lo que queremos, debatiendo y explicando nuestro punto de vista y permitiendo que esa persona libremente decida si cambia o no cambia de idea o comportamiento. En cambio, cuando se produce una manipulación no permitimos esa libre elección. Muchas veces cuando nos queremos dar cuenta de esto ya estamos demasiado desgastados o ya hemos tomado decisiones que no nos convenían.

Los 5 principales rasgos de las personas manipuladoras

Las personas manipuladoras actúan con falta de empatía y falta de responsabilidad afectiva, por sus actuaciones pueden llegar a hacernos tanto daño. Pero ¿cómo identificar a las personas manipuladoras?, ¿cómo saber que nos están manipulando?

5 rasgos de las personas manipuladoras que te permitirán identificarles:

1. Te hacen sentir culpable

La culpabilidad es la herramienta favorita de los manipuladores. Te harán sentir culpables mediante el chantaje emocional. Recuerda que la culpa no es un aliado, si realmente has cometido un error, busca la forma de responsabilizarte de ello de una manera sana, no busques "compensar" mediante la culpa.

Además, la culpa también puede aparecer mientras te relacionas con una persona manipuladora porque te sientes culpable contigo mismo por no actuar en base a lo que realmente piensas. Por ejemplo: una persona que quiera trabajar contigo, pero a su manera va a procurar hacerte sentir mal con la forma que tienes de trabajar ("tu forma de trabajar no es eficaz, mira, estás haciendo perder dinero al negocio"); o una pareja que quiera controlarte y aprovecha determinadas circunstancias para hacerte sentir culpable ("siempre que sales con tus amigos pasa algo").

2. Son insistentes

Las personas manipuladoras también son persistentes en su manipulación. Intentan que cambies de comportamiento hacia lo que a ellas más les conviene de forma insistente. Si no les funciona de una forma, lo intentan de otra hasta que lo consiguen. Por eso es tan importante aprender a poner límites y utilizar técnicas asertivas. Siguiendo el ejemplo anterior: esa persona que quiere trabajar contigo, pero a su manera te va a lanzar el mensaje de muchas formas, lo mismo ocurriría con esa pareja que quiere controlarte.

3. Te conocen muy bien

Las personas manipuladoras se esfuerzan en conocerte para saberlo todo de ti, sobre todo tus debilidades. De esta forma su chantaje emocional se volverá mucho más eficaz. Siguiendo el ejemplo anterior: "de esta forma es como mejor ayudas a los demás" (si sabe que te gusta ayudar a los demás) o "salir de fiesta no es propio de alguien que dice que es responsable" (si sabe que te describes como alguien responsable).

4. Tienen el ego muy alto

Las personas manipuladoras se posicionan en un rol superior al de los demás, por eso son capaces de actuar sin empatía, sin importarles el coste que sufra la persona a la que están manipulando para conseguir sus propios beneficios. Siguiendo el ejemplo anterior: si acabas trabajando de la forma en la que te insistió y acaba saliendo mal, no asumirá las consecuencias o si en algún momento te lamentas de no salir de fiesta, te dirá que ha sido cosa tuya.

5. Son incoherentes

Las personas manipuladoras pueden pasar de estar enfadados a ponerse cariñosos en muy poco tiempo. A la persona a la que manipulan le generan confusión y alerta, dependen constantemente de cómo esté la persona manipuladora para expresarse. Por ejemplo: pueden mostrarse desagradables y para camelarte nuevamente para conseguir algo volverse cariñosos y agradables.

En conclusión, es muy importante aprender a identificar y detectar la forma de actuar de estas personas y también estar muy conectados con nosotros mismos para hacerle caso a nuestra intuición. Nuestra intuición (y nuestro apego seguro) nos avisará cuando actuamos de una forma en la que no nos estamos sintiendo a gusto con nosotros mismos.

En línea con esto, es muy importante también mantenernos firmes en las decisiones, aprender a decir que no y mantener distancia ante las personas que percibamos que nos quieren manipular porque no nos están "queriendo bien".

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