La sandía es la fruta que mayor cantidad de agua contiene (entre 91,3 y 94,6 g por cada 100g), por lo que es perfecta para consumir en el periodo estival porque ayuda a mantener nuestro organismo hidratado. Además, la sandía es una fruta ligera y fresca y cómoda que durante la época estival podemos consumir no sólo en casa sino en lugares como la playa o el parque, aportándonos la hidratación necesaria para combatir las altas temperaturas.