Lavando los platos

Nos encanta que al lavar los platos salga espuma, si no, parece que no estamos limpiando correctamente. Añadimos lavavajillas sobre el estropajo una y otra vez… pero estamos cometiendo un error. El agua y la espuma se llevan mal. Cuando lavamos los platos, el jabón y el agua se unen a la suciedad formando una capa sobre el plato. La realidad es que sólo se une una primera y fina capa, ¿qué estamos haciendo? Pues gastar dinero sin beneficio. Pero no queda ahí la cosa, cuanta más espuma haya, más difícil será quitarlo, más agua gastaremos y más residuos de jabón pueden quedar en el plato.

¿Cómo lo haríamos bien?

Para fregar los platos, agua caliente, estropajo con un poquito de jabón y listo. En superficies, pasará lo mismo, la encimera debe estar limpia, y desinfectamos con lejía, por ejemplo, no es necesario mezclar con jabón. Estropajo limpio, agua caliente y la cantidad justa de jabón.

En los suelos

Solemos pensar que, añadiendo más fregasuelos al agua, va a limpiar o desinfectar mejor, y tampoco. El fabricante te dice la cantidad que se debe añadir de jabón y lo dice por algo. Todo el “extra” que añadas, será jabón sobre jabón. Sólo actúa la fina película de jabón que está en contacto directo con el suelo, esa es la que funciona, el resto… euros de espuma. Además, habrá más cantidad de residuos en el suelo, en el cubo, en la fregona… y será peor para nuestro bolsillo y para el medio ambiente.

Lavando a mano | iStock

En el lavavajillas

Sin lugar a dudas es más ecológico utilizar el lavavajillas que lavar a mano. Si no hay lavavajillas, lo más correcto sería enjabonar primero y luego enjuagar. Pero cuidado, no volvamos al principio con la espuma, frotar y agua caliente.

¿Es necesario enjuagar los platos antes de meterlos en el lavavajillas?

No es necesario, si vas a usar el lavavajillas para gastar menos agua y enjuagas los platos antes, ya has gastado más agua de la necesaria. Eso sí, el lavavajillas limpia, no es un triturador de basura, lo que sí que hay que hacer es quitar los restos con un cubierto y, sin necesidad de aclarar, ya se pueden ir colocando.

¿Qué programa mejor?

Los lavados con alta temperatura consumen más, el programa ECO gastan hasta un 16% menos (según la OCU) con el lavavajillas lleno. Lo que pasa aquí es que utiliza menos calor y agua, a costa de alargar la duración del programa.

¿Podemos meter todo el menaje al lavavajillas?

No, no todo. Las sartenes (si quieres que duren) no deberían meterse. Tampoco es recomendable incluir las tapas de las ollas, el calor puede hacer que las gomas pierdan efectividad. Es mejor quitarlas y volverlas a colocar luego. La madera tampoco se puede lavar en el lavavajillas porque se abomba y deja humedad. En cuanto a los cuchillos con mango de madera también se pueden agrietar y se romperán (y también por higiene son mejores los de una pieza) y pueden perder el filo.

La lavadora: ¿jabón en polvo o jabón líquido?

En el caso de manchas complicadas como las de barro va bien el que es en polvo. La clave es que hay que ponerlo a más de 40 grados para asegurarnos de que se va a disolver. En cambio, el líquido vale para temperaturas más frías y si hay una mancha de las chungas, se puede añadir un poco directamente y ya. Pero te digo lo mismo que con lo anterior, no por añadir más jabón va a limpiar mejor, la clave es el calor, agua y frotar.

¿Y en nosotros?

Nos ocurre lo mismo, tanto para el cuerpo como para las manos, más jabón no significa más limpio sino más residuos que pueden irritar la piel. La cantidad justa de jabón frotando con la mano y agua caliente, será más que suficiente.

Para las manos… ¿sirven los geles hidroalcohólicos?

Si no tenemos acceso a lavarnos las manos y no queda más remedio, podría servir para algo puntual pero sabiendo que la suciedad orgánica puede hacer que no funcione bien, es como echar lejía en la cocina sin haber barrido, así que, en cuanto se pueda, es necesario lavarse las manos.