Hemos publicado ya varios artículos sobre la copa (aquí tienes uno), sobre sus ventajas, la forma de aplicarlo, lo que nadie te cuenta… Nadie duda de que es una de las opciones más ecológicas en cuanto a higiene íntima, ya que no genera residuos de ningún tipo. Además, de cara a tu salud también es muy recomendable: simplemente recoge la sangre que pierdes en la menstruación (los tampones, por ejemplo, empapan, con lo cual, sangras más).

Pero aún así, por falta de experiencia o por cualquier otro motivo, hay muchas mujeres a las que aún les da cosa utilizar una copa menstrual y uno de los principales handicaps que citan es el colocársela: es verdad que, de buenas a primeras, resulta más complicado que utilizar un tampón, no digamos ya que poner una compresa. Pero simplemente con algo de maña y a base de probar, no debería darte ningún problema. Para las que aún así, siguen dudando, surge ahora la copa con aplicador: la firma española Enna vende la única copa con aplicador del mercado, algo que te ayuda si eres neófita en la materia ya que facilita la inserción de la copa. “Es muy buena idea, sobre todo para aquellas personas a las que les da un poco de "cosilla" ponerla directamente con las manos, lo han intentado varias veces y se han puesto nerviosas o para las primeras veces. Es práctico y sencillo para comenzar, aunque lo ideal es que se termine pudiendo poner de forma manual para no depender siempre de este sistema”, explica la sexóloga Raquel Graña.

¿Cuáles son las ventajas de utilizar la copa con aplicador? “Se me ocurren varias:

- Facilidad al ponerla, sobre todo para las primeras veces y persona aprensivas a tocarse los genitales o que no se atrevan”.

- “Aplicación similar a la de un tampón, por lo que si ya se ha tenido familiaridad con este método será más sencillo”.

Colocando la copa menstrual | iStock

- “Introducción más profunda, no tan superficial de la copa, aunque siempre debe quedar "a mano" la parte externa para poder sacarla introduciendo un par de dedos”.

- “El aplicador es reutilizable, diferencia notable con respecto a los aplicadores de lo tampones que cada uno tiene uno diferente”.

- “Suavidad en su introducción”, dice la sexóloga.

Recuerda, eso sí, que en cuanto a su extracción se realiza de la misma forma que la copa que no dispone de aplicador.

Y también, si te vas a lanzar a este mundo, no olvides que las copas menstruales tienen diferentes tamaños: por ejemplo, si tienes menos de 18 años y no has tenido partos, te conviene una talla S. Si tienes entre 18 y 35, sin haber tenido partos, la talla puede variar de S a M. Si tienes de 18 a 35 años y has tenido parto vaginal, la talla variará, sin embargo, de la M a la L, pero si ha sido parto con cesárea, será una S o M.