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SEXO Y PLACER

A solas sí, en pareja no. ¿Por qué no tengo orgasmos con la penetración?

A solas lo consigues pero cuando estás en pareja el orgasmo no llega y es que tocarte el clítoris en ese momento te da vergüenza. Tranquila hay más como tú

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“No llego al orgasmo cuando mi pareja me penetra”. “Sin tocarme el clítoris no consigo alcanzar el clímax”. “¿Cómo consigo acabar sólo con la estimulación interna?”. Éstos son algunos de los mensajes que inundan las redes sociales de las sexólogas y que nos ha sorprendido comprobar que es una de las grandes preocupaciones.

Para saber si esta preocupación está tan extendida, hemos acudido a los consejos de sabias, nuestras amigas, nuestros grupos de whatsapp y los foros donde descargamos todas las preocupaciones relacionadas con la sexualidad. Y sí, ahí estaba, frente a todas nosotras. Las mujeres seguimos preocupadas por no llegar al orgasmo con la penetración.

Hemos descubierto el clítoris, pero algo está fallando

Estamos en la era del clítoris. Llevamos chapas, pendientes en forma de clítoris, hasta alguna que otra se lo habrá tatuado para no olvidarse de que la revolución ha llegado, que lo hemos descubierto con tal fuerza que ya no hay mujer que se quede sin saber lo que es el placer. Pero hay algo que no nos encaja, si tan empoderadas estamos con nuestro placer, ¿por qué nos sigue preocupando tanto tener orgasmos con estimulación interna cuando tenemos relaciones con penetración?

Hablamos con Lara Herrero, socióloga, sexóloga creadora de Sexo positivo y parte del equipo de Dialogasex, que nos confirma que sí, que “aún hay mujeres que creen que deben aprender a alcanzar el orgasmo con la penetración para sentirse satisfechas y gran parte de culpa la tiene la educación y la falta de investigación sobre el placer de las mujeres”. Y es que, ¿a cuántas de nosotras nos han enseñado un clítoris cuando nos hablaron de sexo en casa o en el colegio? A casi ninguna, como tampoco nos hablaron de placer. Contando con ese punto de partida y viendo todo lo que nos encontramos durante nuestra vida sexual, al final la relación de coito y orgasmo acaba siendo tan fuerte, que también hay que serlo para aprender que eso no nos beneficia en nada. “En las relaciones sexuales sigue muy presente el rol de género y el placer de las mujeres se sigue poniendo en un segundo plano, así como su deseo”, añade la sexóloga.

Pareja | iStock

Por otra parte, el mito del empotrador sigue muy presente, incluso “ha vuelto con fuerza”, confiesa Herrero, y esto también perjudica a las relaciones ya que mantiene el esterotipo de que las mujeres somos más pasivas o nos gusta que nos dirijan en el sexo. Con la edad se comprueba que no es nada beneficioso ni placentero, pero en las jóvenes el mito “está más vivo que nunca”.

Que quede claro, tocarse el clítoris en pareja no es una traición

La mayoría de las mujeres alcanzamos el orgasmo a través del clítoris, que es el mayor órgano de placer, y no con la estimulación interna de la vagina. Esto causa preocupación en las mujeres que ven como a solas no tienen ningún problema, pero en pareja no llegan al orgasmo. Cuando preguntamos por qué, la respuesta se repite: “porque no me toco el clítoris” confiesa una de ellas. Y la respuesta sería muy sencilla ¡tócatelo! Pero si fuera tan sencillo no estaríamos hablando de esto. Herrero nos aclara que para tener un orgasmo se necesitan dos estímulos principales: el que se da por el contacto físico y el que se da a nivel cerebral.

“Centrarnos en el ahora, focalizando la mente en el placer compartido es una de las claves para disfrutar. Pero igual de importante es no tener el rol de espectadora, sino que debemos estar al mismo nivel que nuestra pareja con respecto al placer” y además, la sexóloga hace hincapié en la comunicación, en hablar de lo que nos gusta o no.

La forma y la sensibilidad de cada vagina es diferente y eso también influye

“La anatomía de la vulva (y la vagina aunque esta no la vemos desde fuera) tiene un papel importante en el placer y es que a muchas mujeres les avergüenza o les desagrada cómo es. Esto proviene de las imágenes irreales que se suelen mostrar de las vulvas y con lo que tenemos que lidiar a través del trabajo personal de autoconocimiento y aceptación”, comenta la sexóloga. Además, cada una tiene una sensibilidad diferente. Herrero afirma que “Es importante estimular diferentes partes de la vagina porque al no tocarlas habitualmente están adormecidas”.

El suelo pélvico también influye en el orgasmo. Si tenemos un suelo pélvico tonificado y somos conscientes de él, los orgasmos serán más placenteros e intensos. Para ello, lo primero es conocer cómo está nuestro suelo pélvico y ejercitarlo con la ayuda de una fisioterapeuta experta en suelo pélvico, así como ser constantes con el ejercicio para mantenerlo.

¿Cómo aprender a sentir más allá de la penetración?

Hay que ser ricas, ricas eróticamente. Es la expresión con la que Herrero nos hizo pensar y preguntarnos por qué sentimos menos. Y la respuesta es porque nos faltan recursos eróticos propios, no nos alimentamos eróticamente y dejamos en otros la responsabilidad de nuestro placer. Para ello, la experta nos recomienda la “Estimulación manual”. Tocarnos para conocernos y reconocernos. Sentir uniendo la mente con la piel y comprobando cómo sentimos de manera diferente dependiendo de la zona que toquemos. Y si tú necesitas tocarte el clítoris para quedarte a

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