Luces tu pecho con orgullo, da igual que sea grande o pequeño (pasemos de modas, por favor). Te ha llevado tu tiempo aprender a quererte tal y como eres. O tal vez, pasaste por quirófano para arreglarlo un poquito. Da igual: es innegable que el pecho es una parte importante del cuerpo femenino. Te gusta a ti y gusta a los demás.

Importante y delicada, sabes que el pecho experimenta cambios a lo largo de la vida, según sea el momento de tu ciclo, si te quedas embarazada, etc. Hay cambios en su aspecto que son totalmente normales y otros que no. Hoy abordaremos el tema de los cambios en los pezones porque quizás alguna vez te hayas preguntado si tus pezones son normales.

Veamos: el pezón, que puede tener distintos tamaños y coloraciones, es la parte que sobresale dentro de la areola mamaria. “La areola tiene unas pequeñas protuberancias llamadas glándulas de Montgomery que son glándulas que aportan secreciones con efectos antibacterianos para proteger esta zona de infecciones. Las areolas mamarias van cambiando a lo largo de la vida, con los cambios hormonales pueden oscurecerse y también pueden hacerse más aparentes esas glándulas de Montgomery dando una sensación de tener “granitos” en la areola, cosa que especialmente ocurre con el embarazo y la lactancia”, explica la ginecóloga Miriam Al Adib Mendiri.

Tranquila, que esos granitos no entrañan ningún peligro: “Algunas mujeres se asustan con estos “granitos”, pero no es nada malo, al contrario, estas glándulas tienen una función de protección importante durante la lactancia. Estos cambios en la areola no pican ni duelen”, añade la ginecóloga.

Exploración del pecho | iStock

Pero, ¿qué pasa si cambia el tono del pezón? “En cuanto al cambio de coloración hay que decir que el oscurecimiento ha de ser homogéneo en toda la areola por igual”, explica.

Pero abordemos ahora el tema de los pezones invertidos: en la mayoría de mujeres, el pezón se proyecta hacia fuera pero en algunos casos va hacia adentro. Es lo que se conoce como pezón invertido. “Si están así de toda la vida, no es un signo de alarma, pero si de repente se retrae un pezón que no estaba así esto ya sí es un signo de alarma pues habría que descartar patología tumoral.

Además, existe un tipo de cáncer de mama muy raro llamado enfermedad de Paget que genera unos cambios característicos en las areolas, se forman unas lesiones que parecen eczemas en toda la areola mamaria”, finaliza la experta.

Pues ya tienes toda la información pero ya sabes, ante la menor duda, lo mejor, consultar al médico.