Esos pequeños pero desagradables bultos rojos (a veces no tan pequeños) aparecen siempre en el peor momento: antes de un evento importante, justo para esa entrevista de trabajo o cuando vas a quedar con el chico que te pone. Aparecen sin avisar y no sólo molestan por la consecuente incomodidad que supone llevarlos todo el día al aire sino que tienen la capacidad de cambiar el carácter de quien ha de soportarlos durante días. Pero, ¿es una úlcera labial o es un herpes eso tan feo que está destrozando tu pintalabios? ¿Cuál es la diferencia entre ambos horrores?

Es más simple de lo que parece. Un herpes es una infección causada por el virus del herpes simple (VHS) y se muestra como una ampolla llena de líquido que se desarrolla en el labio o alrededor de la boca.

Es muy común a partir de los veinte años y suele aparecer siempre en el mismo lugar. Una vez que sale una ampolla, estas vuelven y vuelven a reproducirse en el mismo sitio. Lo bueno de esto (si es que hay algo bueno) es que ya sabrás dónde te salen y te darán señales de advertencia mientras se están desarrollando, pues se pueden sentir antes de que ocurran, normalmente como una sensación de hormigueo.

El herpes es extremadamente contagioso y, a menudo, se transmite a través del contacto piel con piel en las áreas infectadas (aunque también puede propagarse si una persona infectada no presenta síntomas). Eso significa que se puede pegar a partir de un simple beso, y no hablemos de si compartes un vaso, una pajita o muerdes el lápiz de otra persona.

Una vez que tienes el virus del herpes, las úlceras bucales pueden aparecer en cualquier momento, pero la mayoría de las veces las causa el sol, la menstruación, el estrés y las bajadas de defensas. Básicamente, cada vez que tu cuerpo no está funcionando a pleno rendimiento y tu sistema inmunológico está fuera de control.

Desafortunadamente, eliminar el herpes labial es complicado. Una vez que el virus del herpes está en tu sistema, querrá quedarse a vivir en tu cuerpo para siempre. No tiene una cura establecida, pero tampoco tienes por qué estar a merced de un dolor frío y punzante cuando aparecen. Acude a tu dermatólogo lo antes posible. Un medicamento antiviral puede ayudar al cuerpo a combatir la infección causada por el virus. Y un poco de crema de cortisona también reducirá la inflamación.

Eso sí, mientras tengas una llaga abierta en la boca, debes evitar besar o compartir bebidas con nadie, ya que es cuando el virus del herpes se transfiere con mayor facilidad.

Entonces, ¿qué son las úlceras bucales? También conocidas como úlceras aftosas, son pequeñas heridas redondas que aparecen en las superficies mucosas de la boca (como en el interior de la mejilla, debajo de la lengua o en la parte posterior de la garganta). Esta es la principal diferencia con el herpes labial, que se produce en el exterior de la boca. Además, las úlceras suelen tener un borde rojo con un centro gris o blanco y son extremadamente dolorosas.

Úlceras en la boca | iStock

Otra gran diferencia con el herpes labial es que las aftas bucales no son contagiosas, y tampoco están relacionadas con las ETS. Las úlceras pueden desencadenarse por infecciones virales, estrés, alergias a los alimentos, falta de vitaminas y minerales e incluso cambios hormonales. Son pequeños traumatismos en el interior de la boca (como si te mordieras el labio por dentro) que suelen aparecer por trastornos digestivos como la enfermedad de Crohn, como resultado de disfunciones del sistema inmunológico, y a veces hasta por el uso de una crema dental demasiado fuerte.

En la mayoría de los casos, las úlceras bucales desaparecen solas al cabo de una semana o diez días, aunque puedes intentar acelerar el proceso de curación aplicando un poco de cortisona en la zona afectada. En este caso tampoco existe un tratamiento efectivo real, simplemente hay que esperar a que se curen por sí solas.

Para mantener a raya las aftas bucales, evita el estrés, los alimentos muy ácidos o picantes y asegúrate de que tu dieta sea rica en vitaminas y nutrientes. Si te salen úlceras repetidamente, anota todo lo que comes a diario para determinar si hay alimentos o cambios en tu estilo de vida que puedan estar produciéndolas. Te será más fácil a la hora de eliminar esos malos hábitos. También puedes probar a usar una pasta dental específica para combatir las aftas bucales, que es básicamente una pasta de dientes sin SLS, una especie de detergente fuerte que se encuentra en la mayoría de los dentífricos y que muchas veces es el culpable de estas llagas.