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MITOS Y COSTUMBRES SOBRE LA COMIDA

¿Es malo chupar las cabezas de las gambas?

El marisco es considerado un manjar por muchas personas. Sin embargo, quizá chupar la cabeza de ciertos crustáceos no sea bueno para tu cuerpo. En este vídeo te enseñamos las razones por las cuales no deberías volver a repetir este hábito.

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Nova Life | Eñe | Madrid
| 10.08.2020 13:11

El marisco es una comida típica en celebraciones o cenas formales. Es considerado un manjar entre mucha gente y una exquisitez. Se puede cocinar de múltiples maneras: a la plancha, cocido o en sopas y caldos. Sin embargo, una de las costumbres a la hora de comerlo es chupar las cabezas de dicho alimento. En este vídeo te mostramos por qué no es buena idea, por muy sabroso que sea.

Esta clase de viandas se dividen en dos tipos: crustáceos y moluscos. Los primeros se caracterizan por encontrarse cubiertos con un duro caparazón y tener patas articuladas. Dentro de este primer tipo encontramos las gambas, las langostas, los centollos, etc. Los segundos, en su mayoría, pertenecen a la familia de los bivalvos, es decir, su concha se encuentra compuesta por dos partes. En el caso de los moluscos, los más habituales suelen ser las ostras, los mejillones, las vieiras, etc.

Dentro de la segunda categoría, también podemos encontrar los llamados cefalópodos, aquellos que no tienen concha. Entre ellos distinguimos el pulpo, el calamar o la sepia. Hay que tener especial cuidado con con estos últimos a la hora de consumirlos, ya que se alimentan filtrando el agua del mar a través de su organismo. Debido a esto pueden acumular bacterias y otros microorganismos perjudiciales para la salud.

A la hora de consumir marisco, según el protocolo, está permitido comerlo con las manos y ayudarse con unas tenazas para romper las partes más duras. Sobre todo, si no ha sido pelado previamente. Si se nos sirve la comida ya preparada, entonces deberemos usar cubiertos.

Por otro lado, si vamos a consumir marisco crudo, tenemos tener en cuenta que puede contener larvas de parásitos, lombrices intestinales e incluso bacterias como la salmonela. Por ello, es recomendable congelarlo a baja temperatura durante, al menos, un día. En este vídeo te mostramos por qué no es adecuado chupar las cabezas de gamba, aunque estas estén ya cocinadas.

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