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FIESTAS Y ALCOHOL

15 formas de evitar una resaca estas navidades, según los expertos

Si estás buscando prevenir una resaca, la forma más fácil de hacerlo es beber con moderación o no beber nada. Pero, ¿qué significa realmente “moderación”?

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Para la mayoría de nosotros, los expertos recomiendan no tomar más de tres bebidas estándar en una sola sesión. Y siempre ceñirse a una sola bebida por hora, que es el tiempo que tarda el hígado en procesar el alcohol de una copa. Si bebemos más de esa cantidad, lo normal es sufrir una resaca, que es la reacción de nuestro cuerpo a la ingesta de más alcohol del que puede soportar. Pero traemos buenas noticias: existen maneras efectivas, aprobadas por expertos, de reducir las probabilidades de que nos sintamos como un cubo de basura humana al día siguiente de haber bebido.

Antes de beber

Como por encima de tus posibilidades. Cuando bebemos alcohol con el estómago vacío, este pasa directamente a los intestinos y luego se absorbe en el torrente sanguíneo rápidamente. Lo que significa que estarás borracho antes de darte cuenta y que te sentirás mucho peor al día siguiente. Beber con el estómago lleno mantendrá el alcohol en sangre más bajo. Así que, carta blanca para hincharte a carne roja, pollo, marisco, aguacates, champiñones y cereales integrales, que son ricos en zinc y ácido nicotínico, dos nutrientes que reducen la gravedad de los síntomas de la resaca, según estudios recientes.

Ve al gimnasio. Una de las principales razones por las que sufrimos las resacas es porque en el intento de ahogar nuestros problemas nos pasamos de la raya. Haz ejercicio o busca otra forma más saludable de aliviar el estrés antes de salir de copas.

Evita el azúcar. El alcohol causa inflamación, y este es uno de los factores que intervienen en la formación de la resaca. Así que deja de lado los dulces y evita añadir aún más inflamación a tu cuerpo, que es exactamente lo que hace el azúcar.

Mientras estás bebiendo

Alterna la ingesta de alcohol con agua o cócteles ‘sin’. Al espaciar las bebidas alcohólicas le estaremos dando al cuerpo más tiempo para procesarlas y nos aseguraremos menos resaca mañana.

Pide cerveza o vino en lugar de copazos. Si estás tratando de evitar una resaca legendaria, es mejor que elijas bebidas con bajo volumen de alcohol, pues son las que causan síntomas menores en la mayoría de las personas, ya que el alcohol, además, se consume más lentamente.

Y si vas a copas, mezcla el alcohol con bebidas isotónicas. Combinar alcohol con agua de coco o bebidas deportivas ayuda a reemplazar los líquidos y electrolitos, los nutrientes que primero perdemos al beber. Si hacemos esto durante la noche evitaremos un fuerte dolor de cabeza al despertarnos.

Evita los humos. Fumar aumenta los síntomas de la resaca, el riesgo y la gravedad de sufrirla, según los expertos.

Resaca | iStock

Elige alcoholes blancos. Los licores claros como el vodka y la ginebra tienen menos congéneres (compuestos que estrechamente relacionados con la resaca) que los licores oscuros como el whisky y el ron. Sin embargo, esto no significa que puedas beberte todo el vodka o ginebra que quieras. La resaca por exceso de alcohol no entiende de colores.

Lávate las manos a conciencia. Beber alcohol afecta al funcionamiento de nuestro sistema inmunológico, por lo que es más probable que te infectes de cualquier tipo de virus, que tengas una reacción más grave y que tardes más en recuperarte. En tiempos de COVID-19, conviene más que nunca seguir las pautas de higiene y distanciamiento social para no ponerte ni poner a nadie en riesgo.

Mueve tu cucu. Sal a bailar, ponte a jugar al billar o échale un euro a la máquina de los dardos. Cualquiera de estas actividades engañará a tu cerebro y ralentizará el ciclo destructivo de rellenar la copa inmediatamente después de vaciarla.

Después de beber (y antes de irte a dormir)

No te pases con el agua. La resaca llega cuando tu cuerpo recibe demasiado líquido del malo (alcohol) y muy poco del bueno (agua). Sin embargo, beber agua puede ejercer un estrés indebido en su cuerpo cuando ya está llenito de alcohol. Por no hablar de que los viajes frecuentes al baño pueden afectar a tu sueño. Después de una noche de excesos, bebe un vaso de agua (dos, si tienes mucha sed) y deja otro lleno en la mesilla para la boca seca con la que seguramente te despiertes a las 5 de la madrugada.

Ponte un antifaz para dormir. La falta de descanso no causa resaca, pero puede empeorarla, y está comprobado que el alcohol interrumpe la segunda parte de tu sueño, la cual sucede después de que salga el sol si te vas a dormir muy tarde. Así que, aunque no puedas controlar la calidad de tu descanso después de una noche loca, trata de minimizar las interrupciones ambientales bajando las persianas o usando un antifaz para evitar que la luz del día te desvele.

A la mañana siguiente

Vuelve a tirar de bebidas isotónicas, esta vez a palo seco. La resaca implica deshidratación, como hemos visto, y esto es porque el alcohol inhibe tu hormona antidiurética (la que te impide orinar). Sí, por eso vas al baño con mucha más frecuencia cuando bebes. Las bebidas deportivas están formuladas científicamente para maximizar la velocidad a la que se absorbe el líquido. En otras palabras, harán que te sientas mejor más rápido.

Desayuna como los campeones. Esto es exactamente lo que debes desayunar cuando tengas resaca: una tortilla con espinacas y queso, patatas fritas caseras y un vaso de zumo de naranja. Los huevos tienen un alto contenido de N-acetilcisteína (NAC), que ayuda al cuerpo a metabolizar el alcohol. La espinaca es una buena fuente de ácido alfa-lipoico (ALA), que también ayuda a mover el alcohol por el cuerpo. También lo son las patatas, y la vitamina B1 del zumo de devolverá parte de la claridad mental que probablemente te falte.

Practica meditación o cualquier otra actividad que requiera atención plena. Si te despiertas con mucha ansiedad, intenta respirar profundamente, escuchar una meditación guiada o escribir en un diario. Lo que te haga sentir más relajado. A veces nos sentimos ansiosos después de beber porque nuestro cuerpo está tratando de contrarrestar los efectos depresivos del alcohol. Lo único que realmente nos quita esta sensación es el tiempo, pero practicar un poco de atención plena puede ayudarte a sentirte mejor mientras tanto.

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