NovaMás» Cocina

Fea, pero sabrosa, demonios

¡Viva la comida fea!: el movimiento 'ugly food' arrasa

Un tercio de la comida que se produce en el mundo nunca llega a consumirse por su aspecto. El chef Jamie Oliver, entre otros, enarbola la bandera en defensa de los alimentos feúchos, pero igual de sabrosos.

Las feotas frutas y verduras de Intermarché.

Las feotas frutas y verduras de Intermarché.Supermercados Intermarché.

Publicidad

Tomates con bultos, zanahorias bifurcadas, peras demasiado alargadas... Probablemente, hace mucho que no nos los encontramos en fruterías y supermercados. Antes era más sencillo topárselos, pero, desde hace años, los vegetales feotes viven apartados de los establecimientos comerciales por su aspecto. Son el hombre elefante de las verduras. Sin embargo, si vamos a una huertita de pueblo, lo más fácil es que en un kilo de tomates, al menos la mitad no sean redonditos y perfectos. Y el caso es que saben igual, cuando no mejor...

El movimiento en defensa de las hortalizas poco agraciadas, el 'ugly food movement', ha comenzado a extenderse con fuerza por toda Europa. El hecho de que Jamie Oliver, el chef más mediático del mundo, se haya sumado a la causa ha hecho que muchos comiencen a interesarse por este movimiento. La Comisión Europea ya puso el apellido de "Año europeo contra el desperdicio de comida" a 2014 y esto ha puesto la semilla para que muchas cadenas de supermercados de toda Europa hayan comenzado a responder.

El objetivo del movimiento 'ugly food' es reducir el desperdicio de comida poniendo a disposición de los consumidores esas frutas y vegetales que normalmente serían rechazadas por los clientes o por los propios productores. El supermercado francés Intermarché vende estas frutas y vegetales adjetivadas como "inglorious" (vergonzosas), mientras que el británico ASDA las vende como "torcidas".

En esta apuesta por evitar que tomates o zanahorias deformes acaben en la basura todas las partes ganan. Los supermercados no solo mejoran sus resultados, sino que proyectan una mejor imagen. En el caso de los clientes, estos abaratan la cesta de la compra. Por su lado, los agricultores evitan de esta manera derrochar parte de su cosecha.

Al margen de los supermercados, también hay iniciativas particulares. En Lisboa, un grupo de jóvenes ya se han unido para, bajo el mensaje de 'Fruta Feia', repartir frutas y hortalizas imperfectas que, de otra manera, hubieran acabado en la basura. La iniciativa ya ha sido replicada en nuestro país en ciudades como Salamanca y parece que el movimiento no va a hacer sino crecer en los próximos meses. Toda la información sobre esta campaña puede consultarse en la web www.lovefoodhatewaste.com

Publicidad