Hacer en casa palitos de queso fundido aptos para celíacos, sensibles al gluten e intolerantes a la lactosa es posible. Sólo se necesita harina de arroz, de garbanzo, queso, huevo y pan rallado.

La harina sin gluten que utilizamos es la de arroz y la de garbanzo que son ideales para rebozar y si se juntan… ¡son perfectas! Hace que los palitos de queso queden crujientes y con un sabor… ¡ñam-ñam!

El pan rallado tiene que ser sin gluten y sin lactosa. Hay muchas opciones en el mercado, por lo que no es difícil encontrarlo.

También necesitamos queso. Hay quesos que son aptos para intolerantes a la lactosa sin necesidad de que sean etiquetados como ‘sin lactosa’ debido a los azúcares (los más seguros son los que ponen 0,01 gramos) o a su curación (a partir de 30-36 meses), entre otros factores.

El utilizado para el vídeo es un emmental de 0,1 gramos, muy bajo en lactosa. De hecho, si os fijáis en la etiqueta de muchos quesos etiquetados como ‘sin lactosa’, tienen los mismos azúcares. Del gluten no hablamos ya que es un producto genérico y no lleva debido a su naturaleza.

Con esta información, ya puedes ir al súper y hacer estos irresistibles palitos de queso fundido que nada tienen que envidiar a los de los combos de los restaurantes.